El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha emitido una alerta sanitaria dirigida a la ciudadanía respecto a la circulación de productos falsificados de una conocida marca de leche en polvo en el territorio colombiano. Estos artículos ilícitos representan un riesgo significativo para la salud pública, debido a que carecen de las garantías mínimas de seguridad alimentaria y control de calidad.
Descubrimiento y Notificación del Fraude
El descubrimiento de esta falsificación se produjo tras una denuncia formal presentada por Procesadora de Leches S.A., empresa titular del registro sanitario del producto original. La compañía comunicó que no reconoce estos artículos fraudulentos como productos de su fabricación. Esta notificación motivó acciones de inspección por parte de Invima, durante las cuales se identificó una práctica particularmente preocupante: el uso indebido de un número de registro sanitario que ya no se encuentra vigente, habiendo sido reclasificado en 2021.
Características Identificables de los Productos Falsificados
Durante las revisiones realizadas por funcionarios de Invima, se detectaron múltiples diferencias entre el producto auténtico y la versión fraudulenta. Entre las irregularidades encontradas destacan cambios sustanciales en el diseño y presentación del empaque, inconsistencias en los códigos de lote asignados a los productos, discrepancias en las fechas de vencimiento registradas e inclusión de una nomenclatura desactualizada correspondiente al registro sanitario anteriormente mencionado. Estas características permiten a los consumidores diferenciar entre artículos legítimos y falsificados.
Riesgos para la Salud Pública
La principal preocupación radica en la total ausencia de garantías respecto a la inocuidad y calidad de estos productos. Dado que se desconoce el contenido real de estos artículos, así como las condiciones efectivas bajo las cuales fueron fabricados, almacenados y transportados, no es posible asegurar que cumplan con estándares de seguridad alimentaria. La trazabilidad de estos productos es imposible de establecer, lo que impide identificar posibles contaminantes o sustancias perjudiciales que pudieran estar presentes. Esta situación representa un riesgo latente para la salud de los consumidores, especialmente considerando que la leche en polvo se utiliza frecuentemente en la alimentación de lactantes y niños pequeños.
Recomendaciones de Invima
Ante esta situación, el Invima ha formulado recomendaciones específicas dirigidas tanto a consumidores potenciales como a aquellos que ya han adquirido estos productos. A los compradores se les exhorta a abstenerse completamente de adquirir o consumir los lotes de leche en polvo identificados como falsificados. Para aquellos individuos que ya han realizado la compra de estos artículos, la entidad ha establecido directrices sobre las acciones que deben adoptar.
Importancia de la Vigilancia Sanitaria
Este caso subraya la relevancia fundamental de los sistemas de vigilancia sanitaria en la protección de la población. La detección temprana de productos fraudulentos es esencial para prevenir daños a la salud pública. El trabajo coordinado entre las autoridades regulatorias y las empresas fabricantes constituye un mecanismo crucial para identificar y contener la circulación de productos que no cumplen con los estándares requeridos.
Los consumidores son invitados a mantener una actitud vigilante al momento de adquirir productos lácteos, verificando características de empaque, códigos de lote y fechas de vencimiento. Cualquier sospecha sobre la autenticidad de un producto debe ser reportada a las autoridades competentes para facilitar investigaciones adicionales y proteger a otros posibles compradores.
Invima advierte sobre la venta de leche en polvo Induleche falsificada en Bogotá
El 24 de diciembre de 2025, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una alerta sanitaria en Bogotá tras confirmar la presencia en el mercado de leche en polvo Induleche falsificada, un producto que carece de controles de calidad y representa riesgos para la salud pública, según la autoridad reguladora.
La advertencia, divulgada tanto en su sala de prensa oficial como a través de la Alerta No. 415-2025, señala que el artículo fraudulento utiliza un número de registro sanitario vencido e incluye información de lote y fecha de vencimiento alteradas, lo que dificulta su trazabilidad y pone en entredicho su inocuidad. La medida se adoptó luego de que Procesadora de Leches S.A., titular del registro legítimo, denunciara que el producto circulante no procede de sus líneas de producción.
En términos prácticos, la alerta significa que cualquier compra, distribución o consumo de la leche en polvo que porte las características descritas queda prohibida hasta nuevo aviso, mientras las autoridades realizan inspecciones y toman muestras para verificar su composición. Para la ciudadanía, implica revisar cuidadosamente envases y etiquetas, abstenerse de consumir productos sospechosos y reportar a las autoridades cualquier hallazgo.
La notificación oficial
Invima publicó el comunicado “Invima alerta sobre la comercialización de leche en polvo falsificada” el 24 de diciembre en su página institucional, donde remarcó que el producto no ofrece “garantías de calidad e inocuidad sanitarias” y podría contener ingredientes no aptos para el consumo humano Invima. De manera simultánea, la entidad liberó la Alerta No. 415-2025, en la que detalla que la falsificación se detectó en establecimientos minoristas de la capital y que la marca afectada es Induleche.
Descubrimiento y confirmación
El caso se originó con una denuncia formal presentada por Procesadora de Leches S.A., la empresa que ostenta el registro sanitario del producto original. La compañía comunicó que no reconocía los envases hallados en Bogotá como parte de su producción habitual. Tras la denuncia, inspectores de Invima realizaron visitas técnicas que permitieron detectar indicios claros de falsificación: diferencias notorias en el diseño del empaque, incoherencias en los códigos de lote, fechas de vencimiento no válidas y el uso indebido de un número de registro reclasificado en 2021, por lo que ya no se encuentra vigente.
A medida que avanzaba la inspección, los funcionarios establecieron que la leche en polvo intervenida no contaba con la cadena de frío ni los protocolos de almacenamiento requeridos. Ante esa evidencia, Invima concluyó que la procedencia y composición exacta del producto eran desconocidas, lo que constituyó la base para emitir la alerta sanitaria.
Cómo identificar el producto fraudulento
Según la información oficial, los consumidores pueden detectar la falsificación revisando las siguientes señales:
• Cambios sustanciales en el diseño gráfico y los colores del envase frente a presentaciones genuinas.
• Códigos de lote que no coinciden con los sistemas internos del fabricante.
• Fechas de vencimiento que aparecen borrosas o sobreimpresas.
• Uso del registro sanitario histórico, reclasificado hace cuatro años, en lugar del número vigente.
Cualquiera de estas anomalías debe interpretarse como indicio de que la leche en polvo podría ser falsa, advierte Invima.
Riesgos para la salud
La entidad resalta que la ausencia de información verificable sobre la fabricación, transporte y almacenamiento impide garantizar la inocuidad del producto. La leche en polvo se emplea con frecuencia en la preparación de fórmulas infantiles, bebidas calientes y alimentos para poblaciones vulnerables, por lo que la ingestión de un artículo contaminado podría causar desde trastornos gastrointestinales y reacciones alérgicas hasta infecciones de mayor gravedad. Al no existir trazabilidad, también se dificulta rastrear lotes afectados en caso de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Recomendaciones oficiales y próximos pasos
Invima exhorta a comerciantes y distribuidores a retirar de inmediato cualquier unidad sospechosa de los estantes y ponerla a disposición de las secretarías de salud locales. A los consumidores que ya hayan adquirido la leche en polvo bajo sospecha se les recomienda suspender su consumo, conservar el empaque como prueba y reportar la compra al correo de servicio al ciudadano de la entidad o a la línea gratuita nacional.
La autoridad aclaró que sus equipos técnicos continúan tomando muestras para análisis de laboratorio, con el fin de determinar la posible presencia de microorganismos patógenos o sustancias adulterantes. Dependiendo de los resultados, no se descartan sanciones administrativas o penales contra los responsables de la falsificación.
Impacto económico y reputacional
Para Procesadora de Leches S.A. y la marca Induleche, la aparición de una falsificación implica pérdidas potenciales de ventas y, sobre todo, un riesgo reputacional. La empresa señaló que colabora plenamente con Invima para esclarecer el alcance de la adulteración y reforzar los mecanismos de autenticación de sus productos, incluida la actualización de elementos de seguridad en los empaques y campañas de educación al consumidor.
Al mismo tiempo, la alerta supone un llamado de atención para los detallistas y plataformas de comercio electrónico. La normativa colombiana obliga a los establecimientos a verificar la procedencia y estado de los alimentos que ofrecen al público. En ese sentido, la Superintendencia de Industria y Comercio podría iniciar indagaciones si se determina la comercialización negligente de bienes que atenten contra la salud.
Importancia de la vigilancia sanitaria
Este episodio evidencia la relevancia de los sistemas de control y la cooperación público-privada en la prevención de riesgos alimentarios. La capacidad de Invima para atender denuncias, inspeccionar establecimientos y retirar productos peligrosos es un pilar fundamental de la política de salud pública. De igual manera, subraya la responsabilidad de los fabricantes para mantener registros actualizados y reportar oportunamente cualquier irregularidad.
Lecciones para el consumidor
Aunque la falsificación de alimentos no es un fenómeno nuevo, la combinación de canales de venta tradicionales y digitales ha ampliado las rutas de distribución, lo que exige una mayor atención al detalle por parte de los compradores. Verificar sellos de seguridad, datos del fabricante, registros sanitarios vigentes y condiciones de almacenamiento reduce el riesgo de adquirir un producto fraudulento.
¿Qué hacer si encuentra el producto?
- No consumirlo.
- Guardar la evidencia (envase y punto de compra).
- Informar a Invima a través de sus canales de atención.
- Descartar adecuadamente el contenido una vez autorizado por la autoridad sanitaria.
Conclusiones
La alerta emitida por Invima subraya la vulnerabilidad de la cadena de suministro alimentario ante prácticas ilícitas. Mientras el organismo ejecuta pruebas y determina la magnitud del problema, la mejor defensa para la población es la prevención: comprar en establecimientos confiables, examinar cuidadosamente las etiquetas y mantenerse informado a través de fuentes oficiales.
En un mercado donde la confianza es fundamental, la detección temprana de la leche en polvo Induleche falsificada demuestra que la vigilancia sanitaria y la participación ciudadana son herramientas complementarias para salvaguardar la salud. Aunque las investigaciones continúan, el mensaje es claro: si el producto presenta cualquiera de las irregularidades descritas, no debe consumirse. Detrás de un envase alterado puede esconderse un riesgo invisible, pero tangible, para la mesa de los colombianos.
Fuentes
- https://invima.gov.co/blog/sala-de-prensa-13/invima-alerta-sobre-la-comercializacion-de-leche-en-polvo-falsificada-208
- https://app.invima.gov.co/alertas/ckfinder/userfiles/files/ALERTAS%20SANITARIAS/Alimentos_Bebidas/2025/Diciembre/Alerta%20No%20_%23%20415-2025.pdf
