El mercado latinoamericano de empaques biodegradables para alimentos se ubicaba en 800 millones de dólares en 2024, con una expansión proyectada del 7,5 % anual hasta 2034
Enfoque de decisión
Según reportó foodnewslatam.com en julio de 2026, Pelypes —fabricante de empaques con sede en Bogotá— ha consolidado un portafolio de materiales técnicos y sostenibles dirigido al canal HORECA que incluye papel antigrasa, film de PLA y film de EVA. El hecho operativo relevante no es el perfil corporativo en sí, sino la combinación de certificaciones que presenta: ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001 y el sello BPI Compostable del Biodegradable Products Institute. Para compradores que necesitan homologar proveedores de foodservice en América Latina, esa combinación —sumada a las exigencias de normas como EN 13432 y ASTM D6400— es exactamente el filtro que determina si un proveedor entra o no en el panel de calificados.
Resumen en 90 segundos
Hoy, pelypes reporta haber pasado de proveedor local a referente regional en empaques técnicos y sostenibles para HORECA. Su portafolio central incluye un Greaseproof Film galardonado en 2014 con el Premio DuPont a la Innovación en Empaques Plásticos, siendo la única empresa latinoamericana reconocida en esa edición, y un PLA Film que, en condiciones de compostaje industrial a temperaturas cercanas a los 58-60 °C, se descompone en tres a seis meses sin generar microplásticos. Las certificaciones ISO y el sello BPI Compostable representan el estándar mínimo que los programas de sostenibilidad de cadenas hoteleras y de restaurantes están exigiendo a proveedores regionales. El mercado latinoamericano de empaques biodegradables para alimentos se ubicaba en 800 millones de dólares en 2024, con una expansión proyectada del 7,5 % anual hasta 2034.
¿Qué está pasando realmente?
La presión real no es el perfil de Pelypes: es la estructura del proceso de homologación en el canal foodservice. Restaurantes, hoteles y operadores de catering que han asumido compromisos ESG o que operan bajo regulaciones nacionales de plásticos de un solo uso necesitan materiales con trazabilidad técnica verificable. Sin esa trazabilidad, el proveedor no supera los filtros de auditoría, independientemente del precio o del plazo de entrega.
El Greaseproof Film resuelve un problema funcional concreto: frenar la migración de aceites en panaderías y comida rápida sin sacrificar resistencia estructural. El PLA Film responde a un requerimiento distinto: que el material se integre a sistemas de compostaje industrial y cumpla estándares de biodegradación con plazos verificables. Ambos productos operan en registros técnicos diferentes, y para compradores que gestionan múltiples sustratos esa distinción importa antes de comprometer especificación o volumen.
La dinámica de fondo es más amplia. La capacidad de producción global de bioplásticos —la familia de materiales a la que pertenece el PLA— proyectaba duplicarse entre 2021 y 2026 para superar los 7,5 millones de toneladas. Ese volumen adicional amplía las opciones para los compradores, pero también eleva el listón técnico: normas como EN 13432 y ASTM D6400 exigen porcentajes de biodegradación verificables en plazos definidos, y no todos los proveedores de bioplástico en la región pueden demostrar ese cumplimiento con evidencia auditada.
¿Por qué importa para Compradores de Empaques?
El primer impacto es en calificación de proveedores. Si el panel de empaques para foodservice en América Latina no incluye un proveedor regional con certificaciones ISO y sello compostable verificado, la operación depende de importaciones o de proveedores sin trazabilidad ambiental auditada. Eso representa una vulnerabilidad de cumplimiento en mercados donde la regulación de plásticos de un solo uso avanza de forma irregular pero sostenida.
El segundo impacto es de costo de cambio. El mercado global de empaques biodegradables para alimentos se valoró en alrededor de 18.300 millones de dólares en 2024, con proyección de alcanzar los 43.800 millones hacia 2032. Cuando un segmento crece a esa velocidad, los proveedores con posición establecida y certificaciones vigentes ganan poder de negociación. Iniciar una relación comercial antes de que la presión regulatoria sea urgente permite establecer condiciones de precio y volumen desde una posición menos reactiva.
El tercer impacto es de especificación técnica. Greaseproof Film y PLA Film no son sustitutos entre sí: el primero resuelve barrera antigrasa, el segundo responde a requerimientos de compostabilidad dentro de un flujo de residuos orgánicos. Compradores que están reformulando empaques para cumplir metas de reciclabilidad o compostabilidad deben definir primero qué sustrato aplica a qué infraestructura de gestión de residuos, antes de cambiar especificaciones activas.
Perspectiva a futuro
El primer frente a seguir es regulatorio. Si los mercados donde opera la cadena de foodservice avanzan en restricciones a plásticos de un solo uso, el cumplimiento bajo EN 13432 o ASTM D6400 dejará de ser un diferencial y pasará a ser requisito de entrada. Los compradores que ya cuentan con un proveedor certificado en su panel estarán mejor posicionados cuando ese umbral se active.
El segundo frente es la capacidad de abastecimiento regional. Pelypes reporta posicionamiento regional, pero la fuente no especifica presencia operativa fuera de Colombia. Si la demanda de Brasil y México —los mercados líderes en el segmento según la misma fuente— crece al ritmo proyectado, la capacidad del proveedor para abastecer esos mercados con tiempos de entrega competitivos no está confirmada.
El tercer frente es el diferencial de precio del PLA frente a sustratos convencionales. La compostabilidad tiene un costo, y los operadores de HORECA que buscan el perfil ambiental con frecuencia enfrentan presión de márgenes. Cómo Pelypes gestiona esa brecha de precio a escala regional es una variable que la fuente no detalla y que permanece bajo evaluación.
Fuentes
- Foodnewslatam — “Pelypes” tres décadas liderando el empaque sostenible en HORECA (Link)
