El punto de partida es que el empaque impacta branding, experiencia del consumidor, logística, operación y cumplimiento regulatorio de manera simultánea

Enfoque de decisión

Este artículo es relevante para compradores de empaques que gestionan portafolios para canales mixtos (retail físico + ecommerce) y que enfrentan presión cruzada de marketing, logística y sustentabilidad. El argumento central: las decisiones de especificación que no incorporan datos operativos de la cadena generan costos ocultos que erosionan los ahorros negociados.


Resumen en 90 segundos

Ahora, en 2026, el packaging opera como activo estratégico dentro de un ecosistema logístico omnicanal que abarca anaquel físico, ecommerce y experiencia posventa. Cuatro tendencias están reconfigurando las decisiones de especificación: transparencia verificable sobre circularidad, right sizing para ecommerce, trazabilidad dinámica con códigos 2D, y portafolios modulares adaptables a múltiples canales. Las estrategias exitosas resultan de la coordinación real entre marketing, diseño, supply chain y legal bajo un mismo brief. Los operadores de cadena de suministro están transitando de ejecutores a participantes activos en el diseño, aportando datos operativos que los equipos de producto y marketing no tienen.

¿Qué está pasando realmente?

Durante un webinar organizado por la Asociación Mexicana de Envase y Embalaje (AMEE) en noviembre de 2025, Diego G. Galván, presidente del Comité de Mercadotecnia de la asociación, presentó una lectura estructural del estado del packaging en 2026. El argumento no es estético ni tecnológico: es organizacional.

El punto de partida es que el empaque impacta branding, experiencia del consumidor, logística, operación y cumplimiento regulatorio de manera simultánea. Eso no es nuevo en teoría, pero en la práctica muchas organizaciones aún diseñan el empaque desde marketing y lo entregan a supply chain como un hecho consumado.

Galván identifica tres áreas donde el empaque genera o destruye valor operativo de forma concreta:

Merma y daños en tránsito. Un empaque diseñado sin considerar las condiciones reales de distribución —apilamiento, humedad, manipulación mecanizada— genera devoluciones y pérdida de margen que no siempre se atribuyen al diseño del empaque.

Eficiencia de almacenaje. El right sizing no es solo reducción de material: afecta directamente la densidad de carga por palet y el aprovechamiento de superficie en bodega. En plataformas de ecommerce, el tamaño del paquete puede afectar costos logísticos de distribución.

Trazabilidad dinámica. La migración hacia códigos 2D permite registrar y rastrear información de lote, fecha, origen e instrucciones de reciclaje a lo largo de toda la cadena, algo que el código de barras lineal no puede hacer.


¿Por qué importa para Compradores de Empaques?

Las cuatro tendencias identificadas tienen implicaciones directas para las decisiones de especificación y sourcing:

1. Transparencia sobre circularidad real. La sustentabilidad deja de ser un claim aspiracional para convertirse en un requisito de cumplimiento verificable. Esto presiona a los compradores a exigir evidencia técnica de reciclabilidad o reutilización, no solo declaraciones de marketing del proveedor. Si estás negociando contenido reciclado (PCR) o materiales mono-material, esta tendencia refuerza la necesidad de documentación técnica en el pliego de especificaciones.

2. Right sizing para ecommerce. La eliminación de aire y material excedente reduce costos logísticos y mejora la percepción del consumidor. Para el comprador, esto se traduce en una conversación entre reducción de gramaje o calibre (con su impacto en costo de material) versus el costo total de operación logística. Un empaque más ligero y compacto puede justificar una especificación diferente aunque su costo unitario sea mayor.

3. Códigos 2D y trazabilidad dinámica. La adopción de estos códigos implica coordinación con proveedores de impresión y conversión para asegurar que las especificaciones de sustrato permitan lectura confiable. Si tus proveedores actuales no tienen capacidad certificada de impresión para códigos 2D, esto se convierte en un criterio de calificación de proveedor en el corto plazo.

4. Portafolio flexible y modular. Las marcas necesitan empaques que se adapten a diferentes formatos, temporalidades y canales. Para el comprador, esto puede significar mayor complejidad de SKU, presión en MOQ y mayor coordinación con producción. La planificación anticipada con proveedores estratégicos se vuelve más crítica.


Perspectiva a futuro

El argumento de la AMEE apunta a que la coordinación cross-funcional no es una aspiración organizacional, sino una condición operativa. Los equipos de procurement que participan activamente en el brief de diseño, aportando datos de desempeño en cadena (tasas de daño, eficiencia de paletización, incidencias de devolución por tipo de empaque), tienen posibilidad de influir en especificaciones antes de que estén consolidadas, no después.

Esto sugiere que el rol del comprador de empaques se está expandiendo hacia una función de inteligencia operativa interna: quien tiene los datos de costo total de operación tiene poder de negociación técnica, tanto con proveedores como con equipos internos de marketing y R&D.

Si esta dirección se consolida, los compradores que mantengan registros estructurados del desempeño operativo de sus empaques (por sustrato, canal, ruta) estarán mejor posicionados para justificar cambios de especificación con base en evidencia, no en preferencias de diseño.


Movimientos de pares

El webinar de la AMEE incluyó como referencia una campaña conjunta de Pepsi y Sabritas con la licencia UEFA Champions League, que integró rediseño de empaques y etiquetas, códigos promocionales en envases y tapas, y una plataforma digital de registro. El resultado reportado fue 160 millones de códigos promocionales generados y más de 133 mil usuarios registrados. Este caso se cita como evidencia del potencial del empaque como herramienta de activación de marca, aunque los detalles operativos y de costo de la iniciativa no fueron publicados.


Lo que aún es incierto

  • El artículo fuente proviene de un webinar sectorial en México. No hay datos comparativos regionales ni estudios de adopción que cuantifiquen la penetración real de estas tendencias en otros mercados de América Latina.
  • La afirmación sobre el impacto del tamaño de paquete en costos logísticos de ecommerce es plausible y consistente con prácticas conocidas en esa industria, pero no se cita fuente primaria en el contexto revisado.
  • No se dispone de evidencia cuantitativa sobre el diferencial de costo entre empaques diseñados con criterios omnicanal versus diseños tradicionales.
  • La velocidad de adopción de códigos 2D en la cadena de suministro mexicana no está documentada en las fuentes disponibles.

Una pregunta para tu equipo

¿Tienen datos estructurados sobre tasas de daño y devolución por tipo de empaque y canal? Si no, ¿quién en la organización los tiene, y cómo se integran hoy en las decisiones de especificación?


Fuentes

  • Thelogisticsworld — Packaging 2026: de soporte físico a ecosistema logístico y omnicanal (Link)