La temporada de celebraciones de Año Nuevo se caracteriza por un incremento significativo en la ingesta de alimentos y bebidas. Ante esta situación, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha dirigido un llamado a la población en general para que adopte precauciones adicionales y evite exposiciones a intoxicaciones y patologías asociadas al consumo de alimentos contaminados.
Causas y contexto de las enfermedades transmitidas por alimentos
Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) emergen como resultado de prácticas inadecuadas en la manipulación de productos alimenticios, ausencia de medidas higiénicas apropiadas y deficiencias en los procesos de almacenamiento y conservación. La procedencia de los alimentos representa un factor determinante que puede comprometer la seguridad del consumidor.
Según Alba Jiménez, directora de Alimentos y Bebidas del Invima, es prioritario que “los alimentos sean adquiridos únicamente en establecimientos reconocidos y tradicionales dedicados a la comercialización de productos alimentarios”. Durante períodos festivos, espacios no autorizados, incluyendo talleres u áreas improvisadas, funcionan como puntos de distribución de productos como anchetas y perniles, situación que representa un riesgo considerable para la salud pública.
Recomendaciones al realizar compras
El Invima ha formulado orientaciones específicas para los consumidores. Al adquirir productos, es necesario examinar cuidadosamente el empaque, el cual debe encontrarse en condiciones óptimas. Los sistemas de cierre y seguridad deben estar completamente intactos, y las fechas de vencimiento deben ser vigentes y legibles.
Importancia de mantener la cadena de frío
Un aspecto crítico para la conservación adecuada de productos refrigerados como carnes, jamones y perniles es el mantenimiento riguroso de la cadena de frío. Este procedimiento garantiza que los alimentos conserven su calidad, evita su descomposición y previene enfermedades en quienes los consumen. La directora del Invima recalcó que esta cadena debe preservarse incluso después de que el producto ingresa al hogar del consumidor.
Síntomas y complicaciones de intoxicaciones alimentarias
Una intoxicación por consumo de alimentos contaminados puede originar dolor abdominal, diarrea y vómitos. Cuando estos síntomas no reciben tratamiento médico oportuno, el paciente puede requerir hospitalización, complicando su estado de salud.
Orientaciones nutricionales para comidas típicas
Respecto a alimentos tradicionales como tamales, lechona, buñuelos, natilla, carnes procesadas y asados, Jiménez recomendó consumirlos de manera moderada. Alertó que la combinación de lechona con tamal resulta excesivamente pesada debido a su elevado contenido de grasas y carbohidratos. Lo más apropiado es acompañar estos platos con vegetales frescos, lo que favorece un consumo más equilibrado nutricionalmente.
Precauciones respecto a bebidas alcohólicas
El riesgo asociado con bebidas alcohólicas adulteradas requiere atención especial. Para evitar su consumo, es fundamental adquirir licores exclusivamente en establecimientos de confianza. Las autoridades sanitarias han establecido que las botellas deben estar debidamente etiquetadas, presentar logos y colores exactos según el fabricante, y mantener sus sellos de seguridad en perfecto estado e intactos.
Estas medidas integrales, cuando se implementan correctamente, contribuyen significativamente a la reducción de riesgos sanitarios durante las festividades y protegen el bienestar de la población consumidora.
Invima insta a los colombianos a comprar en establecimientos de confianza para evitar intoxicaciones alimentarias en Año Nuevo
El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) insta a los colombianos a adquirir alimentos y delicatessen navideños exclusivamente en establecimientos reconocidos antes de las celebraciones de Año Nuevo. La advertencia responde al riesgo que representan la manipulación inadecuada de alimentos y los vendedores informales, que podrían provocar un aumento en enfermedades transmitidas por alimentos en todo el país.
Las festividades de fin de año en Colombia generan típicamente un repunte en la preparación y consumo de platos tradicionales y bebidas alcohólicas. Funcionarios del Invima señalan que la demanda elevada incentiva el funcionamiento de cocinas no licenciadas y vendedores ambulantes, frecuentemente sin los controles sanitarios que exige la ley. Su llamado, publicado esta semana en medios nacionales, detalla pasos concretos que los consumidores deben seguir para mantener sus reuniones familiares libres de contaminación y costosas visitas al hospital.
La lista de verificación del Invima comienza con el sitio de compra: los ciudadanos deben preferir supermercados, carnicerías y tiendas de licores debidamente registradas, que exhiban permisos sanitarios claros y tengan una presencia consolidada en la comunidad. “La prioridad es que los alimentos sean adquiridos únicamente en establecimientos reconocidos y tradicionales”, declaró Alba Jiménez, directora de Alimentos y Bebidas del Invima, en declaraciones reportadas por El País Cali aquí. A continuación se sintetiza la guía de la entidad y los riesgos para la salud que busca prevenir.
Alejar la enfermedad del menú navideño
Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) surgen de la manipulación inadecuada, la higiene insuficiente o el almacenamiento y transporte defectuosos. Bacterias, virus, parásitos y residuos químicos pueden infiltrarse en carnes, lácteos, vegetales y bebidas cuando se omiten precauciones básicas. Jiménez subraya que la semana de Año Nuevo es especialmente riesgosa porque muchas familias anteponen el ahorro al origen, comprando anchetas, perniles asados y otras delicias en garajes improvisados o puestos callejeros que carecen de unidades de refrigeración.
El Invima advierte que síntomas como dolor abdominal, vómito y diarrea generalmente aparecen horas después de ingerir alimentos contaminados. Los casos graves pueden escalar hacia deshidratación y requerir hospitalización, un escenario que presiona salas de emergencia ya saturadas por accidentes de tránsito y lesiones por fuegos artificiales a finales de diciembre.
Empaque, etiquetado y fechas de vencimiento
El primer punto en la lista del Invima es una inspección visual de cada producto. Los compradores deben rechazar latas abolladas o hinchadas y descartar recipientes plásticos que muestren poros o sellos rotos. Las etiquetas deben indicar el nombre del producto, país de origen, peso neto, condiciones de almacenamiento y fechas de vencimiento claramente impresas. Si falta alguno de estos datos o están alterados, el Invima insta al público a no arriesgar. La entidad también recuerda a los consumidores conservar recibos de compra, que facilitan reclamaciones o seguimiento epidemiológico si ocurre un brote.
Preservar la cadena de frío desde la tienda hasta el refrigerador
Los alimentos refrigerados, especialmente carnes crudas o curadas, jamones y cortes marinados usados para el popular pernil, son seguros solo si su temperatura nunca supera 4 °C. Los supermercados generalmente exhiben este umbral en termómetros digitales; una vez que el producto abandona la tienda, la responsabilidad recae en el comprador. El Invima recomienda transportar perecederos en bolsas aislantes y colocarlos directamente en el refrigerador o congelador del hogar antes de desempacar otras compras. “La cadena de frío debe preservarse incluso después de que el producto ingresa al hogar del consumidor”, reiteró Jiménez en la misma entrevista.
Platos tradicionales: disfrutarlos con moderación
Las mesas navideña y de Año Nuevo en Colombia rara vez carecen de tamales, lechona, buñuelos y natilla. Aunque estos alimentos son culturalmente significativos, también son altos en grasas, carbohidratos refinados y sodio. El Invima sugiere acompañarlos con ensaladas frescas para equilibrar la comida y limitar el tamaño de las porciones para evitar molestias gastrointestinales. Jiménez específicamente calificó la combinación de lechona y tamal como “excesivamente pesada”, señalando que porciones distribuidas en varias comidas representan menos carga digestiva que una única festividad.
Detectar licor adulterado
Más allá de los alimentos sólidos, la vigilancia del Invima se extiende al alcohol, donde la adulteración con solventes industriales o destilados ilícitos puede causar ceguera o muerte. Las botellas auténticas deben llevar timbre fiscal, banda de seguridad intacta y códigos de color específicos de la marca en la etiqueta. Se aconseja a los consumidores inclinar la botella; los sedimentos turbios o partículas flotantes son señales de alerta. Como con los alimentos, comprar ron, aguardiente o whisky solo en vendedores reputables sigue siendo el escudo más efectivo.
Qué hacer si aparecen síntomas
Si después de una reunión se presentan náuseas, calambres estomacales o fiebre, el Invima urge atención médica inmediata, especialmente para niños, mujeres embarazadas y adultos mayores, quienes enfrentan tasas de complicación más altas. El tratamiento temprano generalmente involucra rehidratación, reemplazo de electrolitos y, en algunos casos, antibióticos prescritos por un médico. Reportar el incidente a las secretarías de salud municipal permite la identificación rápida de lotes contaminados y previene nuevos casos.
Por qué el énfasis ahora
La cultura colombiana de puestos de comida al aire libre y manjares caseros prospera en la espontaneidad festiva, pero esa misma informalidad dificulta la regulación. Los avisos de fin de año del Invima son por tanto preventivos más que reactivos. La entidad señala que la última semana de diciembre históricamente registra una concentración de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos, siendo las carnes preparadas y ensaladas mixtas con mayonesa entre los principales culpables. Aunque las estadísticas nacionales de 2023 aún no se han publicado, los funcionarios esperan que la adhesión generalizada a estas directrices reduzca el repunte estacional.
Responsabilidad individual, beneficio colectivo
Los especialistas en salud pública describen la lista de verificación del Invima como un ejemplo típico de “responsabilidad compartida”: los reguladores establecen normas, las tiendas implementan controles y los consumidores realizan una verificación final de seguridad. Cuando algún eslabón en esa cadena se rompe, los patógenos aprovechan la oportunidad. El microbiólogo de alimentos Andrés Guerra, quien no está afiliado al Invima, coincide en que la vigilancia del consumidor es fundamental. “Una vez que los productos salen del entorno inspeccionado de un supermercado, solo el comprador puede garantizar que permanezcan a temperaturas seguras”, declaró a medios locales el año pasado en otro contexto.
Aplicar la guía más allá de las festividades
Aunque la alerta del Invima se enfoca en Año Nuevo, sus principios aplican durante todo el año. Revisar etiquetas, preservar la cadena de frío y favorecer establecimientos autorizados son hábitos que reducen hospitalizaciones y gastos domésticos mucho después de que desaparezca el confeti. La industria de servicios de alimentos también se beneficia: menos brotes se traducen en mayor confianza del consumidor y primas de seguro más bajas.
Análisis: pasos pequeños, impacto considerable
Desde una perspectiva de salud pública, el énfasis del Invima en el lugar de compra es estratégico. Monitorear miles de vendedores emergentes es logísticamente imposible, pero los consumidores pueden evaluar individualmente un puñado de tiendas en su barrio. Al desplazar la demanda hacia proveedores verificados, la entidad presiona indirectamente a los vendedores informales a mejorar la higiene o abandonar el mercado. Además, el consejo se alinea con campañas nacionales de nutrición que fomentan comidas equilibradas y moderación del alcohol, reforzando un enfoque holístico para la promoción de la salud.
Con las cuentas regresivas de Año Nuevo aproximándose, el mensaje del Invima es directo: celebren la abundancia, pero dejen que la seguridad sea el ingrediente principal. Una mirada rápida a una etiqueta, una bolsa de hielo en la bolsa de compra y la negativa a comprar de fuentes dudosas pueden ser todo lo que se interpone entre una memorable reunión familiar y una noche en la sala de emergencias.
Fuentes
- https://www.elpais.com.co/colombia/invima-entrego-recomendaciones-para-evitar-ser-victima-de-intoxicacion-con-el-consumo-de-alimentos-3107.html
