En términos operativos, permite fabricar empaques más delgados, emplear menor cantidad de plástico por unidad y mantener desempeño de protección

Enfoque de decisión

Si compras flexibles multilaminados para alimentos sensibles en México, la tendencia hacia estructuras monomateriales y tecnología MDO ya está afectando especificaciones técnicas y conversaciones con proveedores. Este artículo identifica lo que está documentado, lo que aún es ambiguo y las preguntas que tu equipo debería estar haciendo hoy.

Resumen en 90 segundos

En el cierre de la semana, méxico genera más de 44 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos anuales, según SEMARNAT, y una proporción relevante corresponde a envases y empaques de consumo cotidiano. La industria impulsa estructuras monomateriales de un solo tipo de plástico para simplificar el reciclaje sin sacrificar desempeño de barrera. La tecnología de orientación en dirección máquina (MDO) permite fabricar empaques más delgados con menor cantidad de plástico, manteniendo protección estructural. El Global Packaging Survey 2025 de McKinsey señala que el 51% de los consumidores globales considera el impacto ambiental del empaque un factor clave en su decisión de compra.

¿Qué está pasando realmente?

Durante años, los empaques para alimentos sensibles —chocolates, botanas, café— dependieron de estructuras multilaminadas que combinaban distintos materiales para bloquear humedad, oxígeno y luz. Esa complejidad técnica cumplió su función de barrera, pero resultó incompatible con los sistemas de reciclaje convencionales.

La respuesta de la industria se articula en dos frentes documentados:

Estructuras monomateriales. Fabricantes y marcas en México avanzan hacia empaques construidos con un solo tipo de plástico flexible. El argumento técnico es que estas estructuras conservan resistencia y capacidad de protección mientras simplifican su recuperación en corrientes de reciclaje especializadas.

Tecnología MDO (orientación en dirección máquina). Este proceso reorganiza el material a nivel molecular para aumentar resistencia mecánica. En términos operativos, permite fabricar empaques más delgados, emplear menor cantidad de plástico por unidad y mantener desempeño de protección. Manuel Bárcenas, Gerente de Desarrollo de Mercado en México para el negocio de Plásticos en Dow, señaló que el trabajo conjunto entre marcas y convertidores busca “simplificar estructuras sin comprometer desempeño”.

Ambas estrategias convergen en un principio de diseño para reciclabilidad: reducir la diversidad de materiales en la misma estructura desde la etapa de desarrollo.

¿Por qué importa para Compradores de Empaques?

Especificaciones bajo revisión. Si actualmente compras laminados con capas metalizadas o estructuras PET/BOPP combinadas con LDPE para sellos, la conversación con tu área de R&D y con tus convertidores sobre monomateriales ya debería estar en tu agenda. El cambio no es inminente por decreto en México, pero la dirección técnica del mercado apunta en ese sentido.

MDO como palanca de lightweighting. Para quienes tienen objetivos de reducción de peso en su categoría de flexibles, MDO es una tecnología a evaluar con proveedores. La reducción de gramaje sin pérdida de barrera es un argumento de costo y sostenibilidad simultáneo. Sin embargo, la adopción a escala en el mercado mexicano no está confirmada más allá de la referencia técnica.

Señal de demanda del consumidor. El dato de McKinsey —51% de consumidores considerando el impacto ambiental del empaque como factor de compra— es una cifra global, no específica de México. Úsala como referencia contextual en negociaciones con clientes de marca, no como dato de mercado local validado.

Separación post-consumo como variable sistémica. La reciclabilidad técnica del empaque depende del sistema de separación y recolección. En México, varias ciudades aplican esquemas obligatorios de separación en fracciones orgánicas e inorgánicas, pero la cobertura y la consistencia del sistema no están cuantificadas. Diseñar para reciclabilidad sin considerar la infraestructura real de recuperación puede generar compromisos de sostenibilidad difíciles de demostrar ante auditorías.

Perspectiva a futuro

La presión sobre los empaques multilaminados no reciclables seguirá creciendo en México por dos vectores: el volumen de residuos documentado por SEMARNAT y la expectativa del consumidor medida por estudios como el de McKinsey. Si México avanza hacia regulación de tipo EPR —como ya ocurre en varios mercados europeos y en Chile— los empaques no reciclables podrían implicar costos adicionales o restricciones de colocación. Eso no está confirmado en la fuente actual, pero es el patrón regulatorio observable en mercados comparables.

Los convertidores que ya trabajan con MDO tienen una ventaja técnica en la discusión de reformulación. Compradores que no han explorado esta tecnología con su base de proveedores corren el riesgo de quedar rezagados cuando el rediseño sea urgente.

Movimientos de pares

Dow, a través de su declaración pública, se posiciona activamente como facilitador del rediseño hacia monomateriales en el mercado mexicano, trabajando directamente con marcas y convertidores. Esto sugiere que al menos parte de la cadena de proveedores de resinas ya está orientando su desarrollo técnico en esta dirección. No se dispone de información sobre posiciones específicas de otros actores de la industria en México en las fuentes consultadas.

Lo que aún es incierto

  • Escala real de adopción de monomateriales en México. La fuente documenta la tendencia y el argumento técnico, pero no cuantifica qué porcentaje del mercado de flexibles en México ya opera bajo estas especificaciones.
  • Disponibilidad de infraestructura de reciclaje para monomateriales. El diseño para reciclabilidad solo genera valor si existen sistemas de recuperación que procesen el material. La cobertura real de corrientes de reciclaje especializadas para flexibles monomaterial en México no está confirmada.
  • Costo diferencial de MDO vs. estructuras convencionales. La fuente no provee datos de costo comparativo. La reducción de gramaje puede traducirse en ahorro de material, pero los costos de conversión y calificación de nuevas especificaciones no están documentados.
  • Marco regulatorio EPR en México. No hay información disponible sobre legislación EPR vigente o en proceso para empaques en México. La analogía con otros mercados es referencial, no confirmada.
  • Representatividad del 51% de McKinsey para el consumidor mexicano. El dato es global. La fuente sugiere que la tendencia también se refleja en México, pero sin cifras locales específicas.

Una pregunta para tu equipo

¿Cuántos de tus SKU de flexibles actuales en México utilizan estructuras multilaminadas con materiales mixtos, y tienes ya identificados los convertidores en tu base capaces de ofrecer alternativas monomaterial con desempeño de barrera equivalente?


Fuentes

  • Contrareplica — Montañas de basura empujan a industria del empaque a reinventar sus materiales en México (Link)