La posición del operador es explícita: no se trató de un ajuste incremental sino de una reconfiguración de toda la línea de empaques desechables

Enfoque de decisión

La Ley de Plásticos de Un Solo Uso (PUSU) en Chile no es una regulación emergente: ya está en vigor y está rediseñando portafolios de empaque en tiempo real. Burger King Chile sustituyó la totalidad de sus recipientes — vasos, tapas y potes — por alternativas 100% compostables y certificadas, y reemplazó el plástico de un solo uso con papel y cartón para consumo en tienda en sus 86 locales. Starbucks Chile, con más de 160 tiendas activas, prioriza vajilla reutilizable en tienda y activa descuentos por vaso propio en pedidos para llevar. Para compradores que abastecen foodservice o retail en Chile, el cambio de sustrato ya ocurrió a escala operativa.

Resumen en 90 segundos

En los últimos días, chile aplica la Ley PUSU, que obliga a operadores de foodservice a eliminar plásticos de un solo uso en tienda y exige contenido reciclado creciente en botellas desechables, partiendo del 15% en 2025 hasta el 70% para 2060. Burger King Chile ya rediseñó todos sus empaques hacia materiales compostables certificados y sustitutos en papel y cartón para consumo en local. Starbucks Chile avanza con vajilla reutilizable en tienda y descuento activo por vaso propio para llevar. Alsea, operadora de ambas marcas, gestionó más de 1.138 toneladas de residuos reciclables y orgánicos en Sudamérica durante 2025.

¿Qué está pasando realmente?

La Ley PUSU establece que el consumo en tienda debe realizarse en vajilla reutilizable y que fuera del local solo se permiten desechables de materiales valorizables distintos del plástico convencional, o plástico certificado. Adicionalmente, las botellas desechables deben incorporar material reciclado producido en territorio nacional: un umbral del 15% vigente en 2025, con una trayectoria regulatoria que alcanza el 70% en 2060.

Burger King Chile ejecutó el rediseño completo bajo ese marco. Papel y cartón de base madera reemplazaron el plástico de un solo uso para consumo en local; todos los materiales con componente PSU — vasos, tapas y contenedores — fueron sustituidos por alternativas con certificación compostable vigente. La posición del operador es explícita: no se trató de un ajuste incremental sino de una reconfiguración de toda la línea de empaques desechables.

Starbucks Chile aborda la misma ley desde un vector operativo distinto. La prioridad es eliminar el desechable desde el punto de consumo en tienda, con incentivos económicos — descuentos activos — para que el cliente traiga su propio vaso en pedidos para llevar. El efecto sobre el volumen de compra de empaques desechables plásticos es equivalente: contracción de demanda de PSU y crecimiento en reutilizables y compostables.

¿Por qué importa para Compradores de Empaques?

Más de 246 puntos de venta en Chile completaron — o están en proceso avanzado de — migración de sus especificaciones de empaque desechable. Para un comprador que abastece foodservice, retail o marcas privadas en el mercado chileno, esto tiene tres consecuencias operativas directas.

Primero, la demanda de papel y cartón para aplicaciones de contacto con alimentos en formato foodservice crece por mandato regulatorio, no por preferencia de diseño. Eso presiona disponibilidad y potencialmente precio en SBS board y kraft liner en el mercado local.

Segundo, la exigencia de compostabilidad certificada impone un filtro de calificación de proveedores más exigente. No basta cambiar de sustrato: el material debe tener certificación reconocida, lo que reduce el universo de proveedores elegibles y puede extender lead times y elevar MOQs frente a proveedores no certificados.

Tercero, la trayectoria de contenido reciclado en botellas desechables crea un calendario de rediseño de especificaciones de PET y otros envases que los compradores deben mapear hoy. Cada revisión contractual con proveedores de envases debería incluir cláusulas de contenido PCR alineadas con ese roadmap regulatorio, antes de que el cumplimiento se convierta en urgencia de último momento.

Perspectiva a futuro

El caso chileno establece un precedente operativo para mercados latinoamericanos con legislación PUSU en desarrollo o en fase de reglamentación. La pregunta relevante para compradores no es si esta regulación se expande regionalmente — la dirección es clara — sino con qué velocidad y con qué exigencias técnicas específicas en cada jurisdicción.

En el corto plazo, los proveedores de papeles y cartones certificados para foodservice en Chile enfrentarán mayor presión de demanda de operadores QSR y retail obligados a cumplir. Los compradores que aún no tienen calificados proveedores de compostables certificados deben abrir procesos de cualificación con urgencia si operan en el mercado chileno o en mercados con regulación equivalente próxima.

La gestión de residuos también entra al cálculo de costo total de propiedad del empaque. Con 1.138 toneladas de residuos gestionados por Alsea en Sudamérica durante 2025, la variable de fin de vida del material ya es métrica operativa — no solo compromiso de sostenibilidad. Los proveedores que puedan documentar trazabilidad de fin de ciclo tendrán ventaja en las próximas licitaciones.

Lo que aún es incierto

  • Capacidad local de certificación compostable: No está confirmado si la oferta chilena de materiales compostables certificados puede absorber la demanda de todo el sector foodservice y retail al escalar la ley. Un déficit de oferta se traduciría en presión de precio o plazos extendidos. Lo resolvería: datos de capacidad instalada de proveedores certificados en el mercado local.

  • Ritmo de adopción en el resto del sector: La evidencia disponible cubre exclusivamente a Alsea. Se desconoce con qué velocidad otros operadores de foodservice y comercios con más de tres cajas están ejecutando los cambios exigidos, lo que impide estimar la magnitud total del desplazamiento de demanda de sustratos. Lo resolvería: cifras de fiscalización o cumplimiento del organismo regulador chileno.

  • Viabilidad de la trayectoria PCR para botellas: La ley establece el calendario de contenido reciclado nacional (15% en 2025, 70% en 2060), pero no hay confirmación pública sobre si la capacidad de reciclaje de PET en Chile puede sostener esa curva. Una brecha de capacidad desplazaría costos al comprador. Lo resolvería: reportes del sector de reciclaje de PET en Chile.

  • Estandarización regional de Alsea: No está confirmado si las especificaciones adoptadas para Chile se replicarán en otros mercados donde Alsea opera, o si permanecerán mercado-específicas. Una política regional cambiaría significativamente el volumen de la transición. Lo resolvería: comunicados de política de compras corporativas de Alsea para Latinoamérica.

Una pregunta para tu equipo

Si una de tus categorías opera en Chile — o en un mercado con legislación PUSU equivalente en curso — ¿tienes hoy proveedores calificados de materiales compostables certificados con capacidad para escalar, o estás dependiendo de un solo origen sin alternativa validada y sin cláusula PCR en contrato?

Fuentes

  • Eldesconcierto — Cómo Burger King y Starbucks aplican en sus tiendas la Ley de Plásticos de un Solo Uso (Link)