El papel de regalo, las posadas y las cenas de fin de año acumulan más que alegría en los hogares mexicanos este mes: gobiernos municipales de Jesús María a La Paz reportan que los volúmenes de basura se han incrementado notoriamente desde el 5 de diciembre, e instan a los residentes a separar materiales reciclables y prescindir del poliestireno de un solo uso para evitar que rellenos sanitarios ya saturados se desborden.

El consumo estacional tradicionalmente eleva las cifras de residuos, pero 2025 se perfila como un año especialmente intenso. Funcionarios en varios estados reportan aumentos de dos dígitos en la recolección de basura, advirtiendo que gran parte de estos residuos adicionales—cajas de cartón, películas plásticas y artículos desechables—podrían haberse desviado de los rellenos si hubieran sido separados adecuadamente. Su mensaje es consistente: los centros de reciclaje permanecen abiertos, existen alternativas biodegradables, y cambios simples en el comportamiento durante las festividades pueden prevenir daño ambiental a largo plazo.

Jesús María ofrece la visión más clara de esta tendencia. El secretario de Servicios Públicos, Enrique Barba López, informó que el municipio ha registrado un aumento del 10 por ciento en basura desde que las festividades locales iniciaron el 5 de diciembre, incremento que vinculó directamente con la explosión de empaques de regalo y residuos de cenas Yahoo News. Barba López calculó que aproximadamente el 60 al 70 por ciento de los residuos adicionales son reciclables o reutilizables, e instó a los hogares a depositar papel, cartón y envases plásticos en puntos de acopio designados en lugar de mezclarlos con residuos orgánicos.

El funcionario también enfatizó el problema del poliestireno, calificando este material derivado del petróleo como “uno de los artículos desechables más problemáticos en los flujos de residuos modernos”. Debido a que el poliestireno expandido se degrada lentamente, trabajadores municipales han lanzado una campaña informativa recomendando cartón, fibras vegetales u otras alternativas biodegradables para platos y tazas desechables. “Si los residentes eligen opciones compostables, veremos una caída inmediata en la presión sobre los rellenos sanitarios”, argumentó Barba López durante una conferencia de prensa.

En la península de Baja California Sur, la ciudad de La Paz emite alertas similares. Según reportes del diario regional El Sudcaliforniano, autoridades locales confirmaron un repunte de fin de año en los volúmenes de basura, atribuyendo el aumento a una combinación de compras navideñas y grandes reuniones públicas El Sudcaliforniano. Aunque funcionarios de La Paz no proporcionaron un porcentaje específico, señalaron que el incremento ha obligado a cuadrillas de sanidad a realizar rutas de recolección adicionales e instaron a los ciudadanos a enjuagar contenedores y aplanar cajas antes de desecharlas para optimizar el reciclaje.

Investigadores académicos en Veracruz sitúan el aumento aún más alto. Un boletín de la Universidad Veracruzana señala que las celebraciones festivas pueden dejar “hasta un 30 por ciento de incremento en residuos sólidos” comparado con semanas no festivas Universidad Veracruzana. Los especialistas en gestión ambiental de la universidad atribuyen la escalada a cenas lujosas, mayor uso de empaques de un solo uso y un aumento en bienes importados cuyos empaques raramente son reciclables en plantas locales. El estudio recomienda asociaciones público-privadas para expandir la infraestructura de clasificación y etiquetado más riguroso para que los consumidores identifiquen qué paquetes verdaderamente pertenecen en contenedores azules.

Los estados del norte tampoco están exentos. El periódico El Pueblo reporta que unidades de limpia municipal en Chihuahua han documentado “un claro aumento” en la recolección de basura durante las primeras dos semanas de diciembre, reflejando patrones nacionales e imponiendo demandas adicionales sobre sitios de disposición ya cercanos a su capacidad El Pueblo. Gerentes de sanidad allí indican que sus días más pesados coinciden ahora con posadas a gran escala y fiestas corporativas de fin de año, donde charolas desechables y cubiertos plásticos dominan el flujo de residuos.

En conjunto, los datos esbozaban un fenómeno nacional impulsado por tres factores entrelazados: reuniones sociales, cultura de consumo e inadecuada separación de residuos. Primero, diciembre está densamente poblado de posadas, cenas de oficina y reuniones familiares que generan naturalmente más residuos orgánicos y utensilios desechables. Segundo, el intercambio de regalos produce una avalancha de cartón, papel laminado y plástico inflado que frecuentemente termina en bolsas de basura negra en lugar de depósitos de reciclaje. Tercero, aunque la mayoría de municipios operan centros de acopio, las autoridades reconocen que la conciencia pública sobre horarios y materiales aceptados sigue siendo baja.

Los funcionarios municipales están, por lo tanto, afinando sus mensajes. La campaña de Jesús María distribuye volantes e infografías en redes sociales recordando a residentes que cartón limpio, botellas PET y muchas películas plásticas califican para reciclaje. La Paz está probando puntos de acopio comunitarios exclusivamente para empaques navideños y listones. En Veracruz, investigadores universitarios se asocian con ONG locales para pilotear un programa “Devuelve Tu Caja” dirigido a compradores en línea que pueden retornar empaques corrugados a centros de mensajería para reutilización.

Expertos en gestión de residuos señalan que la alineación de políticas es crucial. Aunque la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de Residuos federal establece un marco para responsabilidad extendida del productor, la implementación varía ampliamente según el estado. Algunos municipios, como Querétaro y Mérida, han impuesto prohibiciones parciales del poliestireno, mientras otros aún permiten ventas sin restricciones. Enrique Barba López cree que incluso cambios voluntarios pueden generar beneficios: “Si solo la mitad de los hogares elige cartón en lugar de poliestireno esta Navidad, reducimos la persistencia en el ambiente por décadas”.

El análisis de la capacidad de rellenos sanitarios sugiere que la urgencia es real. El mexicano promedio genera aproximadamente 1.2 kilogramos de residuos sólidos diariamente, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Ecología. Un aumento de 10 por ciento en diciembre se traduce en cientos de toneladas adicionales en ciudades de tamaño medio durante un único mes. Si, como estima la Universidad Veracruzana, el incremento alcanza el 30 por ciento en algunas zonas, rellenos locales podrían alcanzar saturación años antes de lo previsto.

De cara al futuro, planificadores ambientales sostienen que los picos festivos ofrecen un terreno ideal para probar estrategias de reducción de residuos a largo plazo. Programas piloto exitosos—como sitios de acopio para luces decorativas o reembolsos municipales por artículos de vajilla reutilizable—pueden escalarse a otros eventos de alto residuo como Semana Santa o Día de Independencia. Además, como el comportamiento del consumidor ya está en flujo durante períodos festivos, las campañas de educación pública tienden a lograr alcance más amplio que durante meses rutinarios.

Aún así, expertos advierten contra depender excesivamente de la buena voluntad del consumidor. La consultora regional de residuos Isabel Garrido señala que regulaciones claras y ejecutables aceleran la adopción de hábitos más verdes. “Las medidas voluntarias ayudan, pero sin límites en materiales difíciles de reciclar como el poliestireno, revisitaremos la misma crisis de rellenos sanitarios cada diciembre”, mencionó a un foro local en Aguascalientes a principios de este año. Municipios que han legislado prohibiciones directas, añadió, reportan reducciones inmediatas en flujos de residuos problemáticos.

Ya sea a través de prohibiciones, incentivos o educación comunitaria, las cifras de la temporada actual apuntan a una conclusión simple: el reloj corre sobre la basura festiva. Del incremento del 10 por ciento en Jesús María al aumento proyectado del 30 por ciento en Veracruz, la ola de residuos decembrina de México está en su punto máximo. Al separar reciclables, evitar poliestireno y adoptar alternativas compostables, los hogares pueden ayudar a garantizar que la alegría de la temporada no llegue con una resaca ambiental que perdure mucho más allá del año nuevo.

Fuentes

  • https://es-us.noticias.yahoo.com/incrementa-10-basura-diciembre-llaman-151850081.html
  • https://oem.com.mx/elsudcaliforniano/local/incrementa-la-basura-por-fiestas-decembrinas-en-la-paz-27119839
  • https://www.uv.mx/prensa/general/fiestas-decembrinas-dejan-30-de-incremento-de-residuos/
  • https://elpueblo.com/local/incrementa-la-generacion-de-basura-durante-diciembre-20251215-449471.html