El 26 de noviembre de 2025, en Lima, la empresa peruano-suiza Kuresa marcó su sexagésimo aniversario con un compromiso público de elevar los estándares de excelencia, tecnología y responsabilidad ambiental en la industria de cintas adhesivas y etiquetas autoadhesivas, según reportó la publicación especializada Mercado Negro.

Fundada en 1965, Kuresa ha evolucionado desde ser un productor local de artículos de oficina hasta convertirse en uno de los fabricantes más importantes de materiales sensibles a la presión en la región. Los líderes de la empresa utilizaron la celebración del aniversario para detallar su estrategia de proteger participación en el mercado doméstico, expandir exportaciones y mejorar el perfil ambiental tanto de productos como de procesos.

Los discursos celebratorios y las visitas a las instalaciones recordaron la relevancia de Kuresa en la vida cotidiana peruana. Sus cintas de enmascarar ayudan a estudiantes a completar proyectos de arte, sus etiquetas de seguridad protegen documentos oficiales, y sus rollos industriales sellan cajas de productos agrícolas destinados al extranjero. Al reafirmar sus pilares fundamentales —tecnología avanzada, talento local y sostenibilidad— la empresa buscó demostrar que una discreta tira adhesiva que sostiene un paquete o una presentación puede también sostener una estrategia de crecimiento ágil para los próximos sesenta años.

Una marca consolidada sobre soluciones adhesivas

El primer gran avance de Kuresa vino de combinar la demanda peruana de artículos prácticos de oficina con la experiencia suiza en química de materiales sensibles a la presión. Seis décadas después, sus instalaciones fabrican aproximadamente 60 millones de metros cuadrados de cinta anualmente, volumen suficiente para rodear el ecuador terrestre más de 30 veces, y distribuyen rollos terminados a clientes en más de 15 países. La administración atribuye esta escala a la inversión continua en líneas de recubrimiento y a una fuerza laboral capacitada bajo normas ISO 9001:2015, que regulan la gestión de calidad en todo el ciclo de producción.

Dos marcas de consumo llevan la oferta de Kuresa a hogares, aulas y oficinas. Pegafan domina el mercado doméstico de adhesivos con cintas de enmascarar de colores, barras de pegamento multipropósito, etiquetas autoadhesivas y rollos para sellar cartones. La versatilidad ha hecho que esta línea se vuelva casi sinónima de “cinta” en Perú, especialmente en escuelas donde los docentes confían en Pegafan para colgar carteles o delimitar espacios de trabajo. Pilot, la marca japonesa de instrumentos de escritura que Kuresa distribuye localmente, complementa esa oferta con un legado de diseño centenario. Sus bolígrafos Frixion borrables y marcadores V Board Master para pizarras blancas proporcionan a educadores y diseñadores herramientas tan precisas como reutilizables.

Fortaleza industrial y reconocimiento internacional

Más allá de los estantes de consumo, Kuresa opera una división de etiquetas premium que imprime gráficos de alta definición sobre sustratos autoadhesivos para clientes del sector alimentario, cosmético y de bebidas. Esta división ganó un World Label Award por la etiqueta del perfume L’Essence Exotic Orchid de Yanbal, distinción que posicionó la impresión peruana al lado de plantas en Europa, América del Norte y Asia. El galardón también demostró cómo un producto adhesivo puede ser tanto acerca de marca y estética como de resistencia de adherencia.

Los rollos de alta resistencia de la empresa alimentan cadenas de suministro en agricultura, minería, pesca, manufactura y construcción. Una porción considerable de ese catálogo está ingenierizada para funcionar en variaciones extremas de temperatura, aire salino o pasillos de almacenes polvorientos, mientras que algunos productos especializados respaldan líneas de empaque automatizadas que demandan consistencia a nivel milimétrico. Los ejecutivos señalan que la adhesión al marco ISO 9001:2015 permite a Kuresa garantizar que cada rollo jumbo enviado a una mina de cobre en los Andes tenga la misma resistencia al cizallamiento que un rollo más pequeño destinado a una tienda de artículos de papelería en Lima.

Sostenibilidad integrada en la producción

El mensaje de aniversario de Kuresa enfatizó fuertemente la responsabilidad ambiental. Según el comunicado oficial citado por Mercado Negro, la empresa “reafirma su compromiso con la excelencia, la tecnología y la sostenibilidad”. Internamente, esto se traduce en proyectos en curso para reducir emisiones de solventes durante el recubrimiento, incorporar núcleos de papel reciclado y explorar adhesivos a base biológica que disminuyan la dependencia de derivados del petróleo. La empresa también está evaluando certificados de energías renovables para su planta principal, una iniciativa que la administración espera finalizar dentro del próximo año fiscal.

Dado que muchas de sus cintas terminan en cajas de productos agrícolas listos para exportación, Kuresa alinea sus objetivos ambientales con los de clientes agrícolas que desean cumplir con estándares de huella de carbono europeos. De manera similar, su equipo de etiquetas premium prueba películas más delgadas que permiten a propietarios de marcas reducir el uso general de plástico sin sacrificar vibrancia de impresión o desempeño de la etiqueta.

Capital humano como base

Las actualizaciones tecnológicas significan poco sin los ingenieros, químicos y operadores de línea que las implementan. La empresa emplea a cientos de peruanos, ofreciendo programas de aprendizaje que canalizan egresados de escuelas vocacionales hacia roles en mantenimiento, control de calidad y desarrollo de productos. Según declaraciones compartidas durante el evento de aniversario, más del 40 por ciento de los supervisores actuales comenzó como técnicos de nivel inicial, cifra que el liderazgo presenta como prueba de que la construcción de capacidad local sigue siendo innegociable.

La educación va más allá de las paredes de la fábrica. Kuresa patrocina concursos de arte escolar que premian el uso imaginativo de cintas Pegafan y bolígrafos Pilot, reforzando visibilidad de marca mientras cultiva creatividad entre demografías más jóvenes. Durante la pandemia de COVID-19, la empresa donó kits de escritura y suministros adhesivos a iniciativas de aprendizaje a distancia, subrayando cómo herramientas de baja tecnología pueden aún tener un impacto significativo cuando las clases se trasladan al ámbito digital.

Sesenta años, medidos en metros e hitos

Retrospectivamente, la historia de Kuresa puede leerse en la pura extensión de material que ha producido: miles de millones de metros de cinta desplegada sobre escritorios, transportadores y bancos de trabajo. Sin embargo, su legado puede depender más de las innovaciones integradas en cada rollo y etiqueta. Desde adhesivos a base de agua sin solventes introducidos en los años noventa hasta las etiquetas habilitadas con RFID de hoy para rastreo de cadena de suministro, la empresa rara vez ha dejado pasar una década sin un salto técnico.

Conforme Kuresa se proyecta hacia su séptima década, la administración señala que la inversión futura se enfocará en transformación digital: integrar sensores IoT en líneas de recubrimiento para predecir mantenimiento, aprovechar analítica de datos para optimizar formulaciones adhesivas y expandir canales de comercio electrónico para pequeñas empresas que ahora compran por cajas en lugar de palés.

Análisis y perspectiva

Para una empresa cuyos productos están diseñados para desaparecer detrás del papel de regalo o bajo cajas de envío, la campaña de aniversario público de Kuresa sirvió un propósito dual. Recordó a los actores interesados que Perú alberga campeones industriales capaces de competir globalmente, y posicionó la innovación adhesiva como indicador de salud manufacturera más amplia. Si un fabricante de cintas puede descarbonizar producción, capacitar una fuerza laboral local y ganar premios internacionales de diseño, la lógica sugiere que sus pares en sectores adyacentes como empaques flexibles y químicos especializados pueden hacer lo mismo.

Desafíos permanecen. La volatilidad de materias primas y regulaciones ambientales cada vez más estrictas pondrán a prueba los márgenes de cualquier empresa basada en química de polímeros. Sin embargo, el énfasis de Kuresa en reducción de solventes y diseño de economía circular sugiere que entiende que el cumplimiento puede duplicarse como ventaja competitiva. Además, su mezcla de artículos de consumo básico (Pegafan, Pilot) y aplicaciones industriales de alto valor proporciona cobertura contra fluctuaciones de cualquier mercado final individual.

Si futuros aniversarios celebrarán hornos de secado con energía de hidrógeno o forros de etiqueta completamente compostables es incierto. Lo que parece claro es que el liderazgo de Kuresa ve los próximos 60 años no meramente como una extensión de los últimos, sino como una oportunidad de reimaginar lo que una empresa de adhesivos puede contribuir: a aulas, a fábricas y a un planeta cada vez más atento a las huellas dejadas incluso por la tira de cinta más delgada.

Fuentes

  • https://www.mercadonegro.pe/marketing/historias-de-marcas/kuresa-cumple-60-anos-impulsando-la-creatividad-la-industria-y-el-aprendizaje-de-los-peruanos/