Se ha establecido un acuerdo de colaboración entre ECOCE, A.C. y Aduro Clean Technologies Inc., un desarrollo significativo en los esfuerzos por gestionar residuos plásticos mediante procesos de reciclaje químico. Esta asociación multianual se centra en evaluar soluciones avanzadas de reciclaje adaptadas al empaque plástico flexible y multicapa, que representa uno de los desafíos ambientales más apremiantes de México y un componente crítico para la transición hacia un modelo de economía circular.

En la base de este acuerdo se encuentra una evaluación conjunta de la Tecnología Hidrochemolítica™ (HCT), una plataforma química innovadora creada por Aduro, empresa tecnológica canadiense. Esta plataforma está diseñada para procesar corrientes de residuos plásticos complejos que resisten los métodos de reciclaje mecánico convencionales, convirtiendo estos materiales en hidrocarburos líquidos que retienen valor comercial. Estos productos líquidos pueden reintegrarse posteriormente en procesos de manufactura petroquímica y utilizarse como materia prima para producir nuevos productos plásticos, creando vías auténticas de recuperación de recursos.

La magnitud del problema de residuos plásticos en México subraya la urgencia de esta iniciativa. La generación anual de residuos plásticos en el país oscila entre seis y siete millones de toneladas métricas, siendo el empaque plástico flexible responsable de aproximadamente 1.5 millones de toneladas anuales. Esta categoría de materiales de empaque ha experimentado un crecimiento rápido, superando ahora el volumen representado tradicionalmente por contenedores de PET. Debido a su composición multicapa, construcción delgada y estructura de materiales mixtos, estos empaques flexibles terminan típicamente en rellenos sanitarios, se incineran o se convierten en contaminación ambiental. La asociación busca redirigir esta corriente de material hacia una recuperación productiva.

Ofer Vicus, director general de Aduro, articuló la lógica estratégica: “ECOCE ocupa una posición central dentro de la cadena de valor del empaque en México, con empresas asociadas que mantienen operaciones globales, mientras que Aduro está comprometida con avanzar la Tecnología Hidrochemolítica™ como una nueva vía de reciclaje químico. A través de la colaboración usando corrientes de residuos mexicanas genuinas, buscamos examinar cómo esta tecnología puede mejorar sistemas existentes y generar posibilidades innovadoras de economía circular para la nación.”

La asociación divide responsabilidades entre ambas organizaciones. ECOCE será responsable de identificar, analizar y proporcionar muestras representativas de empaque plástico flexible posconsumo derivadas de sus iniciativas de recolección y sensibilización. Aduro realizará un programa integral de pruebas de la tecnología HCT, progresando desde experimentación a escala de laboratorio hasta operaciones a escala piloto en sus instalaciones de investigación. Este proceso de evaluación valorará la capacidad de procesamiento de material, rendimientos de producción, calidad de producto y posibles aplicaciones industriales para los productos líquidos resultantes.

La Tecnología Hidrochemolítica™ opera bajo condiciones de temperatura moderada utilizando catalizadores patentados que descomponen moléculas complejas de hidrocarburos en componentes más simples. Pruebas piloto independientes han demostrado que los aceites producidos a partir de residuos plásticos pueden funcionar como insumos directos para procesos de manufactura industrial, logrando rendimientos comparables a materias primas derivadas convencionalmente de combustibles fósiles. Este desarrollo indica potencial para establecer circularidad plástica auténtica a través de ciclos de producción.

Adrián Velasco, director de empaque plástico flexible en ECOCE, enfatizó el compromiso de la organización: “ECOCE aporta más de veinte años de experiencia coordinando la recuperación y reciclaje de empaque posconsumo en toda México, logrando progreso notable con materiales como el PET. Actualmente, el empaque flexible representa uno de nuestros focos estratégicos principales. A través de esta asociación, buscamos evaluar una vía adicional de reciclaje químico adaptada a las condiciones específicas de México, permitiendo la transformación de materiales problemáticos en recursos valiosos que apoyen el desarrollo de economía circular.”

El comienzo formal de esta colaboración está programado para enero de 2026, con un marco multianual estructurado en fases. Se realizarán evaluaciones periódicas para determinar direcciones posteriores, estando todas las decisiones ancladas en evidencia técnica y alineación con objetivos estratégicos de cada organización.

Esta alianza entre ECOCE y Aduro refuerza un principio esencial: que el desarrollo de economía circular trasciende objetivos puramente ambientales, funcionando simultáneamente como una oportunidad para innovación tecnológica, colaboración intersectorial y progreso económico. A través de tales asociaciones, México puede convertir efectivamente corrientes complejas de residuos en recursos valiosos adecuados para necesidades industriales del siglo veintiuno.


ECOCE y Aduro Lanzan Esfuerzo Multianual para Transformar Plástico Difícil de Reciclar de México en Nuevos Recursos

El 3 de diciembre de 2025, el grupo mexicano de recuperación de empaque ECOCE y la innovadora canadiense Aduro Clean Technologies revelaron una colaboración multianual que evaluará la Tecnología Hidrochemolítica™ de Aduro en México, buscando convertir los crecientes volúmenes de residuos de empaque plástico flexible y mixto del país en hidrocarburos líquidos reutilizables.

Las dos organizaciones afirman que la alianza, que comienza formalmente en enero de 2026, evaluará la tecnología desde escala de laboratorio hasta operaciones piloto, generando datos que podrían determinar si el reciclaje químico puede complementar la infraestructura de reciclaje mecánico existente de México y acelerar la transición del país hacia una economía circular.

El problema de residuos plásticos de México es considerable y está creciendo rápidamente. Estudios gubernamentales e industriales estiman que el país produce entre seis y siete millones de toneladas de residuos plásticos anualmente, de los cuales aproximadamente 1.5 millones de toneladas son películas ligeras y multicapa utilizadas para empaques de snacks, bolsas y otros empaques flexibles. Debido a que estos empaques combinan varias resinas, tintas y capas metálicas en una estructura delgada única, obstruyen equipos de clasificación y degradan la calidad de fusión en recicladores convencionales. Como resultado, la mayoría termina en rellenos sanitarios, se incinera o se filtra hacia vías fluviales. El proyecto ECOCE-Aduro se enfoca precisamente en este “hijo problemático” de la corriente de residuos.

Quién participa y qué hará cada uno

Bajo el acuerdo, ECOCE —acrónimo de Ecología y Compromiso Corporativo— aprovechará su red nacional de propietarios de marcas, programas de recolección y campañas de alcance comunitario para suministrar muestras representativas de empaque plástico flexible posconsumo. Aduro, con sede en Sarnia, Ontario, someterá esas muestras a su Tecnología Hidrochemolítica™ (HCT) patentada, primero en reactores a escala de banco y posteriormente en la unidad piloto de la empresa.

HCT emplea temperaturas moderadas y catalizadores especializados para descomponer cadenas de polímeros largas en moléculas de hidrocarburo más cortas. El líquido resultante se asemeja a destilados de petróleo que pueden alimentar craquers de nafta o refinarse en plásticos de calidad virgen. Las pruebas piloto anteriores han mostrado rendimientos equivalentes a materias primas basadas en combustibles fósiles mientras evitan el calor extremo y la limpieza de gases compleja requerida por la pirólisis.

En un comunicado conjunto, Ofer Vicus, director general de Aduro, dijo que la asociación “reúne la posición única de ECOCE en la cadena de valor del empaque de México con el compromiso de Aduro de avanzar la Tecnología Hidrochemolítica™ como una nueva vía de reciclaje químico.” Al trabajar con corrientes de residuos mexicanas reales, agregó Vicus, ambos lados esperan “generar posibilidades innovadoras de economía circular para la nación.” Adrián Velasco, director de programas de empaque flexible de ECOCE, calificó la colaboración como “una vía de reciclaje adicional adaptada a las condiciones específicas de México.”

Cronograma y gobernanza

El marco se extiende durante varios años y se divide en hitos por fases. Los primeros meses se enfocarán en caracterizar residuos entrantes —midiendo tipos de polímeros, aditivos y niveles de contaminación— seguido de ejecuciones controladas en laboratorio que ajusten temperatura, concentración de catalizador y tiempo de residencia para maximizar rendimiento y calidad de aceite. Las recetas exitosas se replicarán en el reactor piloto de Aduro, que puede procesar cantidades mayores bajo condiciones industrialmente relevantes. En cada etapa, los socios publicarán métricas de desempeño y decidirán si escalar más.

Las revisiones periódicas examinarán viabilidad tecno-económica, huellas de gases de efecto invernadero y compatibilidad con usuarios finales existentes como craquers petroquímicos o mezcladores de combustible. Cualquier movimiento hacia despliegue comercial probablemente implicaría nueva inversión y debe alinearse con objetivos estratégicos de ambas organizaciones.

Por qué el proyecto importa a México

ECOCE ha dedicado más de dos décadas coordinando reciclaje para botellas de bebida PET, latas de aluminio y otros contenedores rígidos. Esos programas han elevado la tasa de reciclaje de PET de México por encima de la de Estados Unidos, según la organización sin fines de lucro. Sin embargo, las películas flexibles han permanecido elusivas porque se contaminan cuando se mezclan con corrientes limpias de botellas y carecen de compradores dedicados. Si la tecnología de Aduro puede entregar productos de alta calidad a costo competitivo, el país podría mantener millones de barriles equivalentes de petróleo en circulación y reducir la presión sobre rellenos sanitarios.

Además, varias empresas miembro de ECOCE tienen operaciones globales y enfrentan obligaciones crecientes bajo reglas internacionales de responsabilidad extendida del productor. Una solución doméstica para empaque flexible los ayudaría a cumplir objetivos de contenido reciclado sin depender de materias primas importadas.

Cómo la Tecnología Hidrochemolítica™ difiere de otros métodos de reciclaje químico

La mayoría de los titulares de reciclaje químico se enfocan en pirólisis o gasificación —procesos termoquímicos que calientan plásticos por encima de 400 °C en ambientes bajos en oxígeno, produciendo una mezcla de gases y aceites que requieren extenso post-tratamiento. En contraste, la Tecnología Hidrochemolítica™ opera a temperaturas sustancialmente menores, frecuentemente por debajo de 200 °C, y utiliza agua y catalizadores para escindir selectivamente enlaces. Los defensores afirman que las condiciones más suaves se traducen en menor consumo energético y menos desgaste de equipos.

Pruebas piloto independientes citadas por Aduro han mostrado que los aceites generados contienen menos aromáticos y menos cloro que aceites típicos de pirólisis, simplificando su integración en refinerías o craquers existentes. Aunque la tecnología aún no ha sido probada a escala comercial completa, la evidencia temprana sugiere que podría ampliar la ventana de materias primas para incluir películas altamente contaminadas o multicapa que las plantas de pirólisis frecuentemente rechazan.

Implicaciones económicas y ambientales potenciales

Si la evaluación valida HCT para corrientes de residuos mexicanas, varios impactos posteriores podrían seguir. Primero, municipalidades y transportistas de residuos podrían ganar una nueva salida generadora de valor para material actualmente tratado como residuo, mejorando economía de recolección. Segundo, propietarios de marcas podrían acceder a materias primas recicladas producidas domésticamente para cumplir compromisos voluntarios y regulatorios. Tercero, volúmenes reducidos de rellenos sanitarios y demanda menor por recursos fósiles vírgenes reducirían emisiones de gases de efecto invernadero.

Aun así, escalar reciclaje químico es intensivo en capital y enfrenta escrutinio de grupos ambientales preocupados por uso energético y posibles subproductos tóxicos. El enfoque por fases adoptado por ECOCE y Aduro, con publicación transparente de datos, está diseñado para abordar esas preguntas antes de que cualquier planta a gran escala sea construida.

Cómo la colaboración se integra en tendencias globales

Asociaciones de reciclaje químico están emergiendo mundialmente conforme las naciones se enfrentan a plásticos que procesos mecánicos no pueden manejar. Lo que hace notable la iniciativa mexicana es la participación de una asociación de recuperación establecida desde hace tiempo con amplio consenso entre partes interesadas. Al integrar la evaluación dentro de sistemas de recolección existentes de ECOCE, el proyecto puede aprovechar variabilidad real de materias primas en lugar de muestras de laboratorio seleccionadas —una prueba esencial para cualquier tecnología que compita por adopción comercial.

Además, la colaboración subraya una relación cada vez más sinérgica entre empresas de tecnología limpia norteamericanas y mercados latinoamericanos que buscan soluciones de gestión de residuos. Aduro aporta propiedad intelectual y experiencia de procesos, mientras que ECOCE contribuye conocimiento local, cadenas de suministro y participación comunitaria —una plantilla que podría replicarse en otras economías emergentes.

Análisis: Obstáculos y Oportunidades Adelante

Aunque el reciclaje químico tiene promesa, su éxito depende de alineación económica y política. México carece de legislación nacional de responsabilidad extendida del productor, dependiendo en su lugar de acuerdos voluntarios como el Acuerdo Nacional para la Nueva Economía de Plásticos. Si los legisladores introdujesen cuotas de reciclaje vinculantes, la demanda por tecnologías como HCT podría aumentar significativamente. Inversamente, sin regulación favorable o fijación de precios de carbono, retornos de inversión pueden desvanecerse.

La consistencia de materias primas es otra variable. El empaque flexible frecuentemente incluye residuo alimentario, tintas y capas adhesivas que complican el procesamiento. El sistema a menor temperatura y basado en agua de Aduro puede tolerar contaminación mayor, pero desempeño sostenido debe ser probado bajo operación continua. El plan de los socios para publicar datos técnicos después de cada fase será crucial para convencer financistas y reguladores.

Finalmente, aceptación del mercado final dictará viabilidad a largo plazo. Las plantas petroquímicas deben estar dispuestas a certificar

Fuentes

  • https://www.recyclingtoday.com/news/aduro-ecoce-collaborate-to-advance-flexible-packaging-in-mexico/