El 18 de diciembre de 2025, organismos reguladores e industria de Colombia y Perú presentaron un documento de orientación integral diseñado para fortalecer la vigilancia de seguridad alimentaria en la región. La iniciativa representa un esfuerzo coordinado entre una autoridad sanitaria nacional y la asociación de industrias plásticas para aclarar requisitos técnicos de materiales que entran en contacto directo con alimentos y bebidas.

Marco regulatorio y objetivos

Esta iniciativa descansa sobre dos resoluciones normativas —683 de 2012 y 4143 de 2012— que establecen los requisitos básicos para la vigilancia sanitaria de todos los materiales, objetos, envases y equipos que entran en contacto directo con alimentos y bebidas. Estas regulaciones fijan criterios obligatorios que abarcan especificaciones de composición de materiales, requisitos de etiquetado, umbrales permitidos de migración de sustancias, condiciones de fabricación y medidas de verificación para evitar que componentes del material se transfieran a los alimentos de manera que pudiera comprometer la seguridad, calidad o protección del consumidor.

El propósito de estos marcos normativos es doble: salvaguardar la salud del consumidor al prevenir la contaminación o degradación de productos alimentarios, y garantizar estándares técnicos y sanitarios uniformes en toda la cadena de producción. Al establecer requisitos claros en el punto donde se fabrican, procesan y aprueban los materiales, las regulaciones crean una línea base consistente para la seguridad alimentaria en diferentes industrias y jurisdicciones.

Desarrollo colaborativo y contenido

El documento de orientación surgió de una asociación entre el organismo regulador nacional de alimentos (Invima) y Acoplásticos, que representa el sector de fabricación y procesamiento de plásticos. El documento comprende 89 preguntas frecuentes estructuradas para proporcionar orientación práctica a empresas que navegan procedimientos administrativos y requisitos de autorización específicos para materiales plásticos reciclados utilizados en aplicaciones de contacto con alimentos.

Según Daniel Mitchell, presidente ejecutivo de Acoplásticos, la iniciativa demuestra una colaboración público-privada efectiva: “La guía, desarrollada conjuntamente por Invima y Acoplásticos y producida por nuestra organización, contiene 89 preguntas diseñadas para orientar a las empresas a través de procesos de licencia y autorización para materiales plásticos reciclados en aplicaciones de contacto con alimentos. Este recurso avanza los principios de economía circular y sostenibilidad al simplificar procesos industriales mientras fortalece la coordinación entre sectores público y privado”.

Clarificación de requisitos técnicos y procesos

Alba Jiménez, directora de Alimentos y Bebidas de Invima, enfatizó el valor práctico de la orientación: “La guía facilita la comprensión y gestión de procedimientos de autorización para materiales y envases de contacto con alimentos —un proceso técnico que demanda experiencia especializada. Busca establecer criterios unificados entre industria y autoridades públicas, acelerar procedimientos de aprobación y garantizar comunicación consistente entre sectores. También aclara el rol específico de Invima en la aprobación y monitoreo de todos los materiales que contactan alimentos directamente”.

El documento, desarrollado técnicamente por Invima y formateado y producido por Acoplásticos, aborda una brecha significativa del mercado. La aprobación de materiales de contacto con alimentos representa un dominio técnico complejo que requiere conocimiento especializado de estudios de migración, estándares de composición de materiales, documentación de fabricación y rutas regulatorias. Al consolidar esta información en un formato accesible de preguntas y respuestas, la orientación reduce barreras para el cumplimiento y estandariza cómo los actores de la industria interpretan e implementan requisitos.

Impacto en seguridad alimentaria y estándares de la industria

La herramienta de orientación se dirige a fabricantes de materiales, convertidores y empresas de envases para alimentos que operan en Perú y el mercado latinoamericano más amplio. Al aclarar procedimientos, reducir confusión administrativa y establecer terminología común entre reguladores e industria, el recurso respalda varios objetivos interconectados: mejorar el diseño de procesos de fabricación y sistemas de control, potenciar la aseguramiento de calidad del producto, fortalecer la capacidad de vigilancia regulatoria y promover estándares consistentemente altos de seguridad alimentaria en toda la región.

La iniciativa refleja el reconocimiento de que la gobernanza efectiva de seguridad alimentaria requiere comunicación clara entre autoridades regulatorias y actores comerciales. Cuando la industria entiende con precisión los requisitos y sabe cómo demostrar conformidad eficientemente, todo el sistema se beneficia: los reguladores pueden enfocar recursos en verificación y vigilancia en lugar de en aclaraciones, mientras que las empresas pueden diseñar procesos con mayor certeza y confianza.

Este enfoque colaborativo para la orientación regulatoria representa una inversión en la maduración y profesionalización del sector de materiales de contacto con alimentos en América Latina, sirviendo en última instancia a la protección del consumidor mediante prácticas de seguridad mejoradas y mejora continua en estándares de fabricación.


Invima lanza en Perú una guía de 89 preguntas para asegurar la inocuidad de envases alimentarios y acelerar la economía circular

El 18 de diciembre de 2025, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) de Colombia presentó en Perú una guía compuesta por 89 preguntas y respuestas destinada a orientar a empresas que fabrican o utilizan envases y equipamientos en contacto con alimentos, especialmente aquellos elaborados con plástico reciclado, con el fin de garantizar la seguridad sanitaria y dinamizar la transición hacia la economía circular, según informaron medios especializados ese mismo día Eurocarne y En Alimentos.

La nueva herramienta responde al qué, quién, cuándo, dónde, por qué y cómo de las obligaciones regulatorias para materiales que entran en contacto directo con alimentos en Perú y, por extensión, en la región andina. Al clarificar requisitos técnicos, rutas de autorización y criterios de evaluación, los reguladores buscan reducir tiempos de trámite, evitar interpretaciones dispares y reforzar la confianza del consumidor en la inocuidad de los productos.

Impulsada por Invima y desarrollada en colaboración con la Asociación Colombiana de Industrias Plásticas (Acoplásticos), la guía se apoya en las resoluciones 683 y 4143 de 2012, que sientan las bases para la vigilancia sanitaria de materiales, objetos, envases y equipos que tocan alimentos. Dichas normas fijan límites de migración de sustancias, condiciones de fabricación y etiquetado, además de establecer la documentación que las empresas deben presentar para demostrar que los componentes del material no se transfieren al alimento en niveles que comprometan la salud o la calidad.

La iniciativa nació de una alianza público-privada. Invima aportó el contenido técnico y la interpretación normativa, mientras que Acoplásticos se encargó de la estructuración y edición. “La guía, producida por nuestra organización, contiene 89 preguntas diseñadas para orientar a las compañías en los procesos de licencia y autorización de materiales plásticos reciclados de contacto con alimentos; es un paso clave hacia la economía circular”, explicó Daniel Mitchell, presidente ejecutivo de Acoplásticos, durante la presentación.

En formato de preguntas frecuentes, el documento traduce conceptos complejos —como estudios de migración, evaluación de riesgo y validación de procesos de reciclaje— a un lenguaje operativo. Alba Jiménez, directora de Alimentos y Bebidas de Invima, subrayó que “facilita la comprensión de los trámites y establece criterios unificados entre industria y autoridad, lo que acelera las aprobaciones y fortalece la comunicación intersectorial”.

Entre los aspectos prácticos que aborda se encuentran:

• Identificación de los plásticos post-consumo aptos para reciclaje y posterior contacto con alimentos.
• Requisitos de trazabilidad de la materia prima reciclada.
• Parámetros de ensayo para demostrar conformidad con límites de migración.
• Documentación técnica mínima para solicitar la autorización sanitaria.
• Responsabilidades del fabricante, del envasador y del importador durante la vida útil del producto.

Las 89 preguntas también ayudan a las empresas a alinear sus políticas de sostenibilidad con los criterios de inocuidad. De acuerdo con la nota de Eurocarne, el instrumento “facilita acciones e impulsa la economía circular” al permitir que más residuos plásticos regresen al ciclo productivo bajo controles preventivos estrictos. La publicación especializada En Alimentos añadió que la herramienta es clave para orientar a los actores de la cadena en el uso de materiales reciclados en envases y empaques.

El lanzamiento busca cubrir un vacío detectado por ambos sectores. Antes de la guía, cada empresa debía interpretar por su cuenta las resoluciones de 2012, lo que derivaba en expedientes incompletos y criterios heterogéneos. Con el nuevo compendio, Invima centraliza las explicaciones oficiales y ofrece un checklist estandarizado que agiliza la revisión documental. Esto, a su vez, libera recursos del organismo para tareas de inspección en planta y monitoreo pos-mercado.

Para las compañías peruanas y colombianas que exportan dentro de la Comunidad Andina, la armonización resulta estratégica: un único paquete de evidencias científicas puede servir de base para varios países, reduciendo costos regulatorios y tiempos de llegada al mercado. Además, el foco en plásticos reciclados converge con compromisos internacionales de reducción de residuos y descarbonización de la cadena alimentaria.

El instrumento también prevé beneficios indirectos. Al contar con criterios claros, los fabricantes pueden integrar desde el diseño controles de calidad y sistemas de gestión compatibles con certificaciones internacionales, lo que aumenta su competitividad en licitaciones y alianzas con multinacionales de alimentos y bebidas. Para los consumidores, la visibilidad de un estándar compartido incrementa la percepción de seguridad en envases de origen reciclado, un factor clave para la aceptación masiva de la economía circular.

Análisis e implicaciones

El caso peruano refleja una tendencia más amplia en América Latina: la co-creación de guías técnicas entre autoridad sanitaria y sector productivo para traducir normas complejas en pasos operativos. Iniciativas similares se han visto en Brasil con la Anvisa y en Chile con el ISP, aunque rara vez incluyen un cuestionario tan detallado como el de 89 puntos elaborado por Invima y Acoplásticos. Esta densidad de información puede convertirse en referente regional si los resultados —reducción de tiempos de aprobación y aumento de material reciclado certificado— se corroboran en los próximos ciclos de reporte.

Otra implicación gira en torno al posicionamiento de Colombia y Perú en foros internacionales sobre plásticos de un solo uso y economía circular. Al demostrar que es posible habilitar cadenas de valor más limpias sin sacrificar la inocuidad alimentaria, ambos países ganan argumentos para solicitar financiamiento climático y tecnológico. Las empresas locales, por su parte, podrían beneficiarse de acceder antes a innovaciones de reciclaje químico o aditivos de nueva generación, siempre que la guía se actualice periódicamente para incorporar avances científicos.

Finalmente, la experiencia sugiere que la colaboración público-privada no solo es viable sino necesaria para enfrentar desafíos técnicos complejos. Establecer un lenguaje común entre inspectores, laboratoristas y manufactureros disminuye la fricción regulatoria y permite que la autoridad sanitaria concentre esfuerzos en la vigilancia basada en riesgo, en lugar de en la interpretación normativa. Si esta lógica se extiende a otros materiales —como papel, vidrio o metales— la región podría avanzar hacia un ecosistema regulatorio sólido que combine competitividad industrial y protección al consumidor.

Fuentes

  • https://eurocarne.com/noticias/codigo/69132/kw/El+Invima+presenta+en+Per%C3%BA+una+herramienta+para+garantizar+la+seguridad+de+envases+y+equipamientos+en+la+industria+alimentaria
  • https://enalimentos.lat/noticias/11925-invima-presenta-en-peru-herramienta-para-garantizar-la-seguridad-de-envases-y-equipamientos-en-la-industria-alimentaria.html