El aluminio es un sustrato con altísima tasa de recuperación potencial, pero con cadenas de recolección frecuentemente fragmentadas en mercados emergentes

El numero que manda

Según información publicada por Revista Summa con referencia al Día Mundial del Reciclaje, HEINEKEN Costa Rica reportó para 2025 una tasa de recuperación del 104% en envases plásticos posconsumo, superando el volumen colocado en el mercado. En el mismo periodo, la compañía alcanzó lo que describe como una tasa histórica del 69% en recolección de aluminio. El tercer indicador: el 71% de su mezcla total de empaques ya corresponde a envases con atributos más sostenibles, definidos bajo criterios de circularidad, reciclabilidad y eficiencia de recursos.

Estos tres números son el resultado acumulado de un proceso de rediseño continuo articulado alrededor de la estrategia global “Brew a Better World 2030”. Lo que los hace relevantes para compradores de empaques no es el año en que ocurrieron, sino la escala en que se materializaron dentro de una operación de consumo masivo activa en un mercado latinoamericano.


Que hay detras del numero

Un 104% de recuperación de plástico posconsumo no se logra únicamente optimizando el diseño del envase. Requiere infraestructura de recolección, alianzas con gestores de residuos y —lo más difícil— cambio de comportamiento en el punto de descarte del consumidor. Según la propia compañía, los resultados responden a un enfoque que integra mejoras en el diseño de empaques, eficiencia operativa y trabajo colaborativo con aliados estratégicos para robustecer los sistemas de recolección y reciclaje.

El dato del aluminio merece atención separada. El aluminio es un sustrato con altísima tasa de recuperación potencial, pero con cadenas de recolección frecuentemente fragmentadas en mercados emergentes. Alcanzar el 69% en Costa Rica sugiere que existen circuitos funcionales de recuperación que HEINEKEN ha logrado articular o activar, lo que representa una prueba de concepto relevante para otras operaciones de bebidas en la región y una señal de lo que proveedores de empaques en lata y cierre de aluminio deberán demostrar en procesos de calificación futuros.

El 71% de la mezcla de empaques con atributos sostenibles indica avances en sustitución activa de materiales o reformulación de especificaciones. La fuente no detalla qué sustratos o formatos componen ese porcentaje, lo que limita la transferibilidad directa del dato.


Lo que esto vale en tu operacion

Para un comprador de empaques en bebidas o consumo masivo que opera en Centroamérica o en mercados con presión EPR creciente, este reporte funciona como benchmarking externo no solicitado. El valor práctico se concentra en tres frentes:

Primero, negociación de contenido reciclado. Si una operación comparable logró el 71% de su mezcla con atributos sostenibles dentro de un programa gestionado internamente, el argumento de que “el material con PCR no está disponible en la región” se debilita. Los proveedores que acompañan este tipo de operaciones han podido desarrollar o identificar fuentes de PCR funcional, lo que abre espacio para exigir alternativas donde antes se aceptaba una negativa.

Segundo, conversación con reguladores. Las tasas de recuperación que superen el 100% en plástico posconsumo son el tipo de evidencia que los marcos EPR en desarrollo suelen buscar como línea base. Para empresas que operan en mercados donde la regulación EPR está en proceso de implementación o ajuste, contar con esta clase de referencia de un actor comparable fortalece la posición en mesas de trabajo sectoriales.

Tercero, revisión de especificaciones. Un 71% de mezcla sostenible como punto de llegada implica que el 29% restante aún depende de materiales sin esos atributos. Para compradores que gestionan contratos a mediano plazo, eso define el espacio de trabajo pendiente y la conversación que hay que tener con R&D y calidad sobre qué sustratos todavía no tienen alternativa viable validada.


Lo que el dato no dice

Los reportes de sostenibilidad corporativa, incluso cuando incluyen cifras específicas, raramente desagregan los datos con la precisión que un comprador de empaques necesita para transferirlos a su propia operación. En este caso, la fuente no especifica qué metodología se utilizó para calcular el 104% de recuperación de plástico, ni si ese porcentaje aplica a todos los formatos plásticos o solo a ciertos SKUs.

La definición de “atributos más sostenibles” que sostiene el 71% de la mezcla tampoco está detallada. Sin saber si ese criterio incluye contenido reciclado mínimo, reciclabilidad técnica certificada, formato monomaterial o simplemente reducción de peso, el dato es útil como señal de dirección pero no como especificación transferible.

Finalmente, el reporte corresponde a 2025 y fue publicado en el contexto del Día Mundial del Reciclaje. Eso no invalida los números, pero sí indica que el canal de comunicación es de naturaleza reputacional. La verificación mediante auditorías de tercera parte o certificaciones externas no está mencionada en la fuente disponible.


La pregunta de implementacion

Antes de cerrar la próxima ronda de negociación con tus proveedores de envases plásticos o aluminio: ¿puedes cuantificar qué porcentaje de tu mezcla actual cumpliría los criterios de “atributos sostenibles” que un cliente como HEINEKEN ya usa como estándar interno, y cuál es el plazo real para cerrar esa brecha con tu cadena de suministro actual?


Fuentes

  • Revistasumma — HEINEKEN Costa Rica consolida avances en recuperación de residuos en 2025 (Link)