Las autoridades sanitarias de Dosquebradas, Risaralda, han emitido una advertencia urgente tras descubrir versiones falsificadas de dos marcas populares de leche en polvo—Proleche e Induleche—circulando en tiendas locales, a pesar de una alerta nacional previa del regulador Invima. La alerta, publicada el 8 de enero de 2026, aconseja a los residentes dejar de comprar y consumir los productos afectados mientras las autoridades rastrean y decomisan los lotes falsificados.

La advertencia trasciende una sola ciudad. Dosquebradas ocupa el corazón industrial del eje cafetero colombiano, un corredor logístico que canaliza bienes de consumo a través de Caldas, Quindío y Risaralda. Los funcionarios locales temen que los productos lácteos adulterados se estén distribuyendo mucho más allá de los límites municipales, exponiendo a una población significativamente mayor a posibles riesgos para la salud.

Menos de un año después de que Invima describiera por primera vez leche en polvo integral Induleche falsificada, enriquecida con vitaminas A y D3, en su sitio web alerta Invima, el Departamento de Salud municipal ahora reporta que empaques falsos de Proleche también están en los estantes. La amenaza combinada impulsó al Programa de Alimentos y Bebidas Alcohólicas a activar su protocolo de emergencia a principios de enero, según la tecnóloga Diana Fernández Quitián. Su equipo coordina inspecciones, decomisos y divulgación al consumidor bajo la alerta sanitaria No. 415-2025.

Las autoridades fueron alertadas inicialmente por los titulares legales de los registros sanitarios de las marcas, quienes notaron discrepancias en el empaque y códigos de lote. Un barrido posterior de inspectores municipales confirmó que productos falsificados se habían infiltrado en tiendas de barrio y mercados informales.

Los lotes falsificados identificados y sus indicadores de alerta

El departamento de salud ha identificado hasta ahora dos presentaciones en el centro de la intervención:

• Leche en polvo integral Proleche, 380 g, enriquecida con vitaminas, lote CE09GE18.
• Leche en polvo integral Induleche, 800 g, enriquecida con vitaminas A y D3.

Los investigadores destacan varios indicios visuales. Los empaques falsos de Proleche sustituyen la frase legal “FORTIFICADA” por “ADICIONADA”, muestran un formato de registro sanitario obsoleto y presentan datos de lote y vencimiento que no coinciden con los registros del fabricante. Las unidades falsas de Induleche exhiben un acabado de empaque más opaco, tipografía alterada, errores ortográficos e inconsistencias en los sellos térmicos. Estas diferencias fueron identificadas primero por el propietario de la marca y posteriormente verificadas en la advertencia nacional de Invima.

Incluso pequeñas inconsistencias en el etiquetado importan en Colombia, donde la leche en polvo sigue siendo un suplemento nutricional común para niños y adultos mayores. La composición indeterminada de los productos lácteos falsificados genera preocupaciones sobre contaminación bacteriana, deficiencia nutricional o aditivos químicos nocivos.

El papel nacional de Invima

El boletín público inicial de Invima sobre el caso Induleche, publicado en su sala de prensa en línea, solicitó a las secretarías de salud municipales y departamentales en todo el país intensificar la vigilancia de las ventas de leche en polvo. El regulador confirmó que los falsificadores habían copiado no solo el nombre de la marca sino también la afirmación de enriquecimiento vitamínico alerta Invima. Para enero de 2026, la advertencia había llegado a los medios nacionales, con publicaciones como Infobea enfatizando la amenaza de falsificaciones duales—Proleche e Induleche—en las tiendas de Risaralda reportaje Infobae.

Los funcionarios municipales dicen que ahora trabajan con Invima y la aduana colombiana para determinar dónde se originaron los lotes falsificados y si algunos ingredientes cruzaron ilegalmente la frontera. Si traficantes están involucrados, podrían seguir enjuiciamientos criminales bajo leyes sanitarias y de propiedad intelectual.

Pasos inmediatos para comerciantes y consumidores

El Departamento de Salud de Dosquebradas ha establecido un plan de acción en tres frentes:

  1. Inspecciones y decomisos. Los inspectores visitarán supermercados, tiendas de barrio, puestos informales y almacenes de distribución para decomisar lotes sospechosos.
  2. Capacitación de minoristas. Los dueños de tiendas encontrados con productos cuestionables recibirán capacitación inmediata para reconocer los indicadores de falsificación y una advertencia de que infracciones repetidas podrían llevar al cierre.
  3. Orientación al consumidor. Se insta a los residentes a inspeccionar cada etiqueta de leche en polvo buscando las inconsistencias ortográficas o de color mencionadas, confirmar números de lote contra las listas publicadas por Invima y reportar productos sospechosos a través de la línea municipal.

“Las personas deben comprar solo en establecimientos reputables y rechazar cualquier producto cuyo empaque luzca alterado o cuyo precio esté muy por debajo del promedio del mercado”, señaló Fernández Quitián. Cualquiera que experimente molestias gastrointestinales después de consumir leche en polvo debe buscar atención médica y conservar el recipiente para análisis de laboratorio.

El panorama más amplio de falsificación de alimentos

El fraude alimentario no es nuevo en Colombia, pero los productos lácteos se han convertido cada vez más en objetivos mientras la inflación aprieta los presupuestos de los hogares. La leche en polvo tiene un valor relativamente alto, es fácil de almacenar y transportar, y su textura granulada puede enmascarar adulterantes que van desde suero de leche en polvo hasta almidón. La Organización Mundial de la Salud enumera la leche entre los alimentos más falsificados en el mundo, aunque la vigilancia local a menudo depende de denunciantes y pruebas de laboratorio esporádicas.

El caso de Dosquebradas subraya por tanto un desafío estructural: los pequeños fabricantes y minoristas carecen de los recursos de las marcas multinacionales para integrar códigos seriales, hologramas o trazabilidad basada en tecnología blockchain en el empaque. Invima ha alentado a los grupos industriales a adoptar mejores prácticas voluntarias, pero la aplicación sigue siendo fragmentada entre entidades de salud municipales y departamentales.

Nuevas normas sobre cepillos de dientes y lo que revelan

Mientras Invima se enfocaba en la adulteración de lácteos, el regulador también anunció el 6 de enero que los cepillos de dientes convencionales manuales y eléctricos ya no requerirían registro sanitario. La decisión, basada en asesoramiento de la Junta Especializada para Dispositivos Médicos, clasifica los cepillos de dientes cotidianos como bienes de consumo en lugar de dispositivos médicos. Solo los modelos ultrasónicos o de radiofrecuencia permanecen bajo supervisión más estricta.

Aunque parezca desconectado, el dictamen sobre cepillos de dientes ilustra el intento de Invima de optimizar la supervisión para asignar más recursos a artículos genuinamente de alto riesgo, como alimentos falsificados o dispositivos médicos complejos. Al eliminar obstáculos burocráticos para productos de bajo riesgo, los funcionarios esperan liberar inspectores y espacios de laboratorio para casos como el fraude de leche en polvo que actualmente se desarrolla en Risaralda.

Qué sucede a continuación

Los inspectores de Dosquebradas tienen previsto publicar un informe de cumplimiento inicial dentro del mes, detallando el volumen de producto decomisado y el número de establecimientos citados. Invima, por su parte, está analizando muestras para determinar la composición exacta de los polvos falsificados y cualquier peligro microbiológico. Dependiendo de esos resultados, el regulador podría escalar el asunto a la fiscalía criminal colombiana o incluso a Interpol si se confirman cadenas de suministro transfronterizas.

Los especialistas en salud pública dicen que la confianza del consumidor dependerá de retiradas rápidas, pruebas transparentes y aplicación visible. “Si la comunidad ve productos lácteos falsos retirados de los estantes y a los culpables procesados, la confianza puede reconstruirse”, señaló una nutricionista independiente consultada por el gobierno municipal. Si no es así, los compradores podrían alejarse completamente de la leche en polvo, un resultado que podría perjudicar a los productores legítimos y a los ganaderos locales ya enfrentados a conmociones en la cadena de suministro.

Lo que el suceso revela

Más allá del peligro inmediato, el caso de Risaralda destaca la necesidad de una base de datos nacional unificada donde los consumidores puedan escanear un código de barras y verificar instantáneamente el lote y el registro sanitario de un producto. Varios países vecinos han probado tales aplicaciones, reduciendo la verificación a un toque de teléfono inteligente. El mosaico colombiano de líneas municipales y boletines PDF, aunque útil, puede quedarse rezagado respecto a falsificadores que avanzan rápidamente y explotan mercados rurales y comercio informal.

Además, el incidente refuerza la lógica económica del fraude alimentario: conforme la inflación empuja a los consumidores hacia productos más baratos, los falsificadores encuentran un mercado dispuesto. Fortalecer la paridad del poder de compra y expandir programas de asistencia nutricional podrían por tanto servir como estrategias indirectas de prevención del fraude, reduciendo la demanda de bienes sospechosamente descontados.

Por ahora, los funcionarios de Dosquebradas se mantienen enfocados en lo fundamental: retirar la leche en polvo falsificada de la circulación, rastrear su cadena de suministro y restaurar la confianza en un producto básico de despensa. La rapidez con que estos pasos logren superar a los falsificadores determinará qué tan pronto los estantes y las tazas de los consumidores volverán a ser seguros.

Fuentes

  • https://invima.gov.co/blog/sala-de-prensa-13/invima-alerta-sobre-la-comercializacion-de-leche-en-polvo-falsificada-208
  • https://www.infobae.com/colombia/2026/01/08/alerta-en-risaralda-por-comercializacion-de-leche-en-polvo-falsificada-que-el-invima-ya-habia-reportado/