Esta declaración proviene de un proveedor con interés comercial directo en el argumento, lo que obliga a leerla como señal de mercado, no como dato neutral

Enfoque de decisión

La industria agroexportadora peruana opera a una escala que ya no admite decisiones de empaque reactivas. Según información del sector, el país pasó de 2,000 a más de 20,000 hectáreas certificadas de arándanos en menos de una década y hoy dirige el 31% del mercado global de esa fruta. Con exportaciones distribuidas en 38 destinos internacionales, los márgenes de error en transporte de larga distancia se comprimen al mínimo. En ese contexto, el empaque deja de ser un ítem en la lista de materiales y se convierte en un vector directo de pérdidas evitables, cumplimiento normativo y acceso a mercados de mayor valor.

Resumen en 90 segundos

En el cierre de la semana, perú consolidó el liderazgo mundial en exportación de arándanos con presencia en 38 mercados internacionales. Ejecutivos del sector señalan que el empaque es ahora un factor estratégico capaz de reducir mermas en tránsito y fortalecer la posición negociadora con compradores internacionales. La Unión Europea avanza hacia la exigencia de empaques 100% reciclables para 2030, añadiendo una presión regulatoria concreta sobre toda la cadena exportadora peruana.

¿Qué está pasando realmente?

La escala alcanzada por la agroexportación peruana convierte cada decisión de empaque en un multiplicador de riesgo o de ventaja. Cuando un cargamento de arándanos recorre entre 10,000 y 18,000 kilómetros en cadena de frío hacia Rotterdam o Shanghái, las propiedades del corrugado —resistencia estructural, ventilación, tolerancia a la humedad— determinan si el producto llega en condición de primer nivel o si absorbe mermas que erosionan el margen por caja.

Renzo Vega, Gerente de Negocios de Trupal —empresa del Grupo Gloria orientada a soluciones de empaques sostenibles— afirmó que las exportadoras que toman decisiones informadas sobre diseño, materiales y eficiencia de empaque obtienen una ventaja real frente a sus competidores. Esta declaración proviene de un proveedor con interés comercial directo en el argumento, lo que obliga a leerla como señal de mercado, no como dato neutral. Aun así, el principio operativo es coherente: en rutas de esta magnitud, el empaque inadecuado genera pérdidas que no se recuperan en el precio de venta final.

El movimiento hacia empaques más livianos actúa como palanca adicional de reducción de costos logísticos, elemento relevante en un contexto de volatilidad sostenida de fletes marítimos.

¿Por qué importa para Compradores de Empaques?

Para un comprador que abastece a exportadores de frutas frescas, la señal más concreta y accionable de este contexto es regulatoria. La Unión Europea avanza en normativa que exigirá empaques 100% reciclables hacia 2030. Dado que los Países Bajos es uno de los principales destinos de la agroexportación peruana, los compradores que no incorporen criterios de reciclabilidad en sus especificaciones actuales asumirán un riesgo de acceso al mercado con un horizonte de apenas cuatro años —tiempo insuficiente si se consideran los ciclos completos de rediseño, validación y calificación de proveedores.

La referencia a certificaciones como FSC, BRCGS, SQF y BASC en la propuesta de Trupal anticipa qué estándares de trazabilidad y aseguramiento de calidad comenzarán a aparecer en los pliegos de compra. Si los clientes exportadores trasladan estas exigencias a su cadena de proveedores, el comprador necesita auditar si su base actual de corrugado puede acreditar esos marcos o si existe un gap de calificación.

El argumento de lightweighting también impacta la negociación de costo total: un corrugado con menor gramaje y resistencia estructural equivalente puede reducir simultáneamente el costo por caja y el flete, siempre que el desempeño esté validado para las condiciones específicas de la ruta.

Perspectiva a futuro

El horizonte de 2030 que establece la regulación europea sobre reciclabilidad no es un plazo lejano medido en ciclos de rediseño. Las marcas que ya negocian con grandes cadenas de distribución en Europa reportan que los criterios ambientales se incorporan en las decisiones de compra del retail antes de que la regulación sea efectiva, lo que acorta el plazo operativo real para los compradores de empaques que sirven a exportadores con presencia en ese mercado.

Es razonable anticipar que los exportadores peruanos de mayor escala comenzarán a trasladar estas exigencias a sus proveedores mediante cláusulas de sostenibilidad en contratos o auditorías de certificación. El mercado de corrugado para agroexportación podría dividirse entre proveedores que demuestran cumplimiento normativo europeo y aquellos que no, lo que representa un riesgo de concentración para compradores que dependen de proveedores sin esas capacidades. Actuar preventivamente sobre la calificación del portafolio de proveedores es más barato que una sustitución forzada bajo presión de tiempo.

Lo que aún es incierto

  • Magnitud real del impacto de mermas atribuible al empaque: La fuente señala que el empaque adecuado reduce pérdidas en tránsito, pero no se disponen de datos cuantitativos sobre qué proporción de la merma total es atribuible al diseño del embalaje versus otros factores de cadena de frío. Establecerlo requeriría estudios de campo con grupos de control.

  • Alcance específico del PPWR sobre corrugado de frutas frescas: La referencia a la exigencia de la UE de empaques 100% reciclables para 2030 está mencionada en términos generales. El Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases tiene un alcance que aún está siendo definido en detalle; no está confirmado si afecta con la misma intensidad al corrugado de frutas frescas que a otros sustratos.

  • Velocidad de traslado de exigencias al comprador de empaques: No está documentado en qué medida los exportadores peruanos han comenzado a requerir formalmente certificaciones FSC o BRCGS a sus proveedores de corrugado, ni en qué horizonte temporal esto se convertirá en requisito contractual estándar.

  • Competitividad de la oferta local frente a importados: Ante la presión de lightweighting y sostenibilidad, no está claro si el corrugado producido localmente en Perú puede competir en costo y desempeño con soluciones importadas para exportación de larga distancia, lo que podría modificar la estrategia de abastecimiento y el perfil de riesgo geográfico del comprador.

Una pregunta para tu equipo

¿Cuántos de sus proveedores actuales de corrugado para exportación cuentan con certificaciones FSC, BRCGS, SQF o BASC, y cuáles serían los tiempos y costos reales de calificar a los que aún no las tienen?

Fuentes

  • Cartonycorrugado — El empaque gana protagonismo como factor estratégico para la agroexportación peruana (Link)