Alquería, la empresa de lácteos más grande de Colombia certificada como B Corporation, recibió reconocimiento oficial del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania el 1 de diciembre de 2025 por integrar 20 por ciento de plástico reciclado en sus empaques de seis unidades de leche. Este logro impulsa la transición de Colombia hacia una economía circular, asegura financiamiento para proyectos locales de reciclaje y establece un nuevo referente para el sector de alimentos y bebidas del país.

La distinción provino del Fondo de Pago por Resultados ProUsar, administrado por la agencia de desarrollo alemana GIZ, durante una ceremonia que reunió al Ministerio de Ambiente de Colombia, los ministerios de Comercio e Industria, y gremios como Colombia Productiva, Acoplásticos, Fenalco y Andi. Valorado en 125 millones de pesos, el reconocimiento valida el progreso concreto en reducción de plástico virgen, expansión de redes de reciclaje e integración de métricas ambientales en operaciones centrales del negocio.

Ambos gobiernos demostraron cómo las asociaciones público-privadas aceleran objetivos de reducción de residuos, especialmente en mercados emergentes donde las brechas de infraestructura frecuentemente obstaculizan ambiciones de reciclaje. Para Alquería, el reconocimiento fortalece su estrategia corporativa llamada “Dándole Larga Vida al Planeta”, que teje metas de sostenibilidad en cada etapa de la cadena de valor: desde diseño de empaque y selección de proveedores hasta compromiso del consumidor y recuperación posterior al uso.

En la industria láctea, el empaque representa una proporción significativa de la huella ambiental de cada producto. Al sustituir una quinta parte de su mezcla de resina con contenido reciclado, Alquería redujo la demanda de polímero virgen a escala comercial: paquetes de seis unidades de leche larga vida que se distribuyen en tiendas de todo el país. Según la empresa, incorporar pellets reciclados requirió pruebas exhaustivas de materiales, evaluaciones rigurosas de vida útil y colaboración con recicladores nacionales capaces de suministrar materia prima apta para contacto alimentario.

El programa ProUsar respaldado por Alemania recompensa empresas que combinan innovación en diseño con resultados de recuperación verificables. La auditoría 2024 de Alquería reveló que recopiló 105 por ciento del plástico que introdujo al mercado—más de 4.000 toneladas—al asociarse con 1.569 recicladores profesionales distribuidos en Colombia. Superar el umbral del 100 por ciento significa que la empresa recuperó más material del que vendió, compensando efectivamente la carga de residuos del sector más amplio.

Desde 2018, ajustes en ecodiseño han evitado que 1.900 toneladas adicionales de plástico entren en ciclos de producción. Solo en 2024, Alquería lanzó cinco proyectos nuevos que eliminaron 2.4 toneladas de material innecesario e invirtió 388 millones de pesos en estudios técnicos para perfeccionar mezclas de resina, espesor de paredes y temperaturas de producción, evidencia de cómo cambios pequeños e iterativos generan ganancias ambientales significativas.

El premio de 125 millones de pesos del gobierno alemán se dividirá entre dos iniciativas. Primero, Alquería modernizará una asociación dentro del programa Retorna—Fortalecimiento de la Cadena de Suministro en Bucaramanga, proporcionando trituradores, prensas y kits de control de calidad que mejoren la pureza de los fardos y seguridad de los trabajadores. Segundo, la empresa adquirirá una impresora 3D de gran formato para prototipar contenedores de próxima generación más rápidamente, probando nuevas geometrías y proporciones de contenido reciclado sin moldes industriales costosos.

Más allá del piso de producción, Alquería concibe el reciclaje como una empresa social. Retorna Comunidades, una rama educativa del programa, ha llegado a más de 6.600 escolares en Cajicá, donde talleres dirigidos por recicladores enseñan hábitos de clasificación y responsabilidad ambiental. La empresa sostiene que este trabajo de alcance ayuda a normalizar la separación de residuos en hogares, alimentando finalmente corrientes más limpias hacia centros formales de acopio.

Los recicladores mismos comparten los beneficios. A través de Retorna, Alquería distribuye productos lácteos y bonos de nutrición a su red de recolectores, mientras ofrece capacitación administrativa para que cooperativas negocien precios más justos. El modelo refleja principios de “reciclaje inclusivo”, donde trabajadores marginalizados obtienen ingresos más estables y espacios de trabajo más seguros conforme las cadenas se formalizan.

Un proyecto complementario llamado ARCAmpesina muestra la circularidad en acción. Coorganizado con la Asociación de Recicladores de Cajicá (ARCA) y Mercados Campesinos, la iniciativa intercambia plásticos clasificados por productos agrícolas locales. En un solo evento el 18 de octubre, 185 familias canjearon 1.430 kilogramos de material reciclable por aproximadamente 600 kilogramos de productos frescos y 640 paquetes de leche suministrados por Alquería—un intercambio que desvía residuos, respalda pequeños agricultores y dignifica el trabajo de recicladores en una sola transacción.

Métricas de energía y agua refuerzan los logros de empaque. En comparación con líneas base de 2023, la empresa láctea registró una reducción de 5 por ciento en consumo de agua, una disminución de 6 por ciento en uso de energía térmica y una caída de 1 por ciento en demanda de electricidad, según datos de la empresa. Aunque modestos, estos cortes incrementales subrayan el compromiso de Alquería de alinearse con objetivos basados en ciencia y divulgar desempeño ambiental anualmente.

Para funcionarios alemanes, Colombia representa un campo fértil para esquemas de pago por desempeño que podrían luego extenderse a otros mercados latinoamericanos. El país genera alrededor de 12 millones de toneladas de residuos sólidos cada año, pero su tasa de reciclaje nacional se mantiene por debajo de 20 por ciento según estimaciones gubernamentales. Al vincular desembolsos de efectivo a resultados verificados—como contenido reciclado certificado o volúmenes de acopio auditados—Berlín espera catalizar capital privado e impulsar un cambio regional hacia circularidad.

Adriana Velásquez, directora de Sostenibilidad y Sociedad de Alquería, comentó que el reconocimiento valida la decisión de la empresa de integrar métricas ambientales directamente en declaraciones de ganancias y pérdidas en lugar de limitarlas a programas independientes de responsabilidad social corporativa. “Innovamos para alimentar a Colombia de manera sostenible mientras generamos impactos ambientales positivos”, señaló, atribuyendo los avances a las comunidades de recicladores que los hacen posibles.

Analistas de la industria observan que el umbral de 20 por ciento refleja ambiciones europeas pero permanece raro en bienes de consumo latinoamericanos, donde la oferta de plástico reciclado apto para alimentos aún es incipiente. Integrar exitosamente ese nivel de contenido reciclado en empaque de lácteos estables en anaquel—conocido por sus rigurosas exigencias de barrera—podría inspirar esfuerzos paralelos en segmentos de bebidas, artículos para el hogar y cuidado personal.

Sin embargo, desafíos persisten. Las regulaciones de contacto alimentario en muchos países limitan el contenido reciclado a niveles muy por debajo de los observados en aplicaciones no alimentarias, y la calidad inconsistente de resina posconsumo puede comprometer la integridad del producto. Alquería dice que su laboratorio de impresión 3D próximo acortará ciclos de prototipado, permitiendo a ingenieros ajustar rápidamente diseños cuando lotes de resina varían.

De cara al futuro, la empresa intenta profundizar vínculos con gobiernos locales conforme Colombia implementa su Estrategia Nacional de Economía Circular, que apunta a tasas de acopio más altas e incentivos para ecodiseño. Agencias de desarrollo alemanas han señalado apoyo continuo para tales colaboraciones, y Alquería espera aprovechar ese impulso para pilotar formatos rellenables o monomaterial que eviten capas difíciles de reciclar.

Análisis e implicaciones

El reconocimiento de Alquería destaca un giro en el discurso de sostenibilidad: de promesas a pruebas. Mientras muchos fabricantes de bienes de consumo aún promocionan compromisos futuros, la marca láctea colombiana ahora señala tasas de recuperación auditadas que superan 100 por ciento y caídas medibles en uso de plástico virgen. Al vincular recompensas financieras a verificación de terceros, el fondo ProUsar respaldado por Alemania eleva transparencia y podría impulsar a pares regionales a adoptar métricas similares.

El enfoque también subraya la ventaja económica de la circularidad. Actualizar cooperativas de recicladores no solo optimiza el suministro de materia prima de Alquería sino que también inyecta capital en comunidades de bajos ingresos, enmarcando sostenibilidad como herramienta de desarrollo en lugar de centro de costos. Si se replica, tales modelos podrían conectar el sector informal de residuos de América Latina con demanda industrial formal, tejiendo un ciclo de retroalimentación que eleva calidad de resina y salarios de recicladores simultáneamente.

Para formuladores de política, el programa ofrece un caso de estudio sobre cómo subvenciones modestas—125 millones de pesos equivalen aproximadamente a $32.000 dólares estadounidenses—pueden liberar inversión privada mucho mayor cuando se vinculan a disparadores ambientales claros. Con muchos países considerando leyes de responsabilidad extendida del productor, pruebas de concepto como la de Alquería pueden influir cronogramas legislativos y estándares.

Finalmente, la inversión en impresión 3D sugiere la próxima frontera: innovación de ciclo rápido que reduce riesgo de cambios audaces de materiales. Si la tecnología genera prototipos competitivos en costos a escala comercial, marcas latinoamericanas podrían saltar diseño iterativo y adoptar más rápidamente formatos compostables o amigables con recarga, acelerando el progreso de la región hacia cadenas de suministro neutras en residuos.

Si estas ganancias se propagan a través del sector dependerá de oferta de resina posconsumo, armonización regulatoria y aceptación del consumidor de empaques que podrían verse o sentirse diferentes del plástico tradicional. Sin embargo, el hito de Alquería prueba que, incluso en mercados sensibles al precio, empresas grandes pueden respaldar circularidad con acciones concretas y atraer aclamación internacional por hacerlo.

Fuentes

  • https://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/alqueria-recibe-reconocimiento-del-gobierno-aleman-por-su-avance-en-empaques-sostenibles-y-fortalecimiento-del-reciclaje-en-colombia-3513435