Esta semana, el barómetro de AECOC 2026 confirma que siete de cada diez consumidores consideran el tipo de empaque al elegir un producto
Enfoque de decision
El Barómetro de Sostenibilidad 2026 de AECOC registra que el 40% de los consumidores ha dejado de comprar un producto por considerar que su empaque era poco sostenible. El dato no es aspiracional: refleja conducta de compra declarada, publicada en julio de 2026. Para los Compradores de Empaques, la señal operativa es directa: las especificaciones de sustrato y diseño que hoy se negocian con proveedores tienen impacto medible sobre la preferencia de marca y, por extensión, sobre el volumen que sus categorías necesitan mover.
Resumen en 90 segundos
Esta semana, el barómetro de AECOC 2026 confirma que siete de cada diez consumidores consideran el tipo de empaque al elegir un producto. El 87% prefiere productos con menos material de empaque, el 80% exige información más clara sobre reciclaje, y solo el 25% cree que las empresas están haciendo lo suficiente. La brecha entre expectativa del mercado y percepción de esfuerzo empresarial es la presión operativa central de este ciclo.
Que esta pasando realmente?
Durante años, los equipos de procurement de empaques negociaron en dos ejes: costo y funcionalidad. La sostenibilidad entraba como restricción regulatoria o como mandato de marketing, pero raramente como variable de demanda medible. El barómetro de AECOC cambia esa geometría.
El mecanismo es concreto: el 42% de los consumidores afirma haber dejado de comprar productos de empresas percibidas como poco sostenibles. Cuando ese porcentaje se aplica a categorías de consumo masivo, el impacto sobre el forecast de volumen es suficientemente grande para justificar una revisión de especificaciones, no solo una nota en el informe de RSE.
El estudio también revela una tensión que todo Comprador de Empaques ya conoce: el 67% de los mismos consumidores que piden menos empaque reconoce que los productos deben estar adecuadamente protegidos para garantizar la seguridad alimentaria, y el 58% valora recibirlos en perfecto estado. La demanda no es “menos empaque sin más”; es menos material con igual o mejor desempeño. Eso traduce directamente a proyectos de lightweighting con validación de barrera, no a reducciones cosméticas de gramaje.
La tercera dimensión del problema es comunicación. El 80% de los encuestados exige información más clara sobre reciclaje. Para el equipo de compras, esto convierte las especificaciones de impresión, la selección de sustratos mono-material y la trazabilidad de contenido reciclado post-consumo (PCR) en variables de riesgo reputacional, no solo de compliance técnico. Un multilayer sin etiqueta de reciclabilidad legible es hoy un riesgo de percepción de greenwashing, independientemente de sus propiedades mecánicas.
Por que importa para Compradores de Empaques
El dato del 25% —solo un cuarto de los consumidores cree que las empresas hacen suficiente— establece el punto de partida real de cualquier negociación interna. Cuando Compras presenta una propuesta de rediseño sostenible a la dirección comercial, ese número es el argumento: el mercado no está siendo convencido por los esfuerzos actuales, y el status quo no es una posición segura.
Para la gestión de proveedores, el barómetro refuerza tres presiones concretas:
Especificaciones hacia mono-material. El 77% de los encuestados valora que el empaque esté elaborado en un solo material para facilitar la gestión al final de su vida útil. Esto acelera la conversión de estructuras flexibles multilayer a alternativas de PP o PE mono-material con barrera funcional equivalente. El comprador que no tiene ya calificado un proveedor alternativo con esa capacidad enfrenta un lead time de calificación que puede tomar de seis a dieciocho meses.
PCR como requisito de mercado, no solo regulatorio. La presión combinada del consumidor y del regulador europeo —particularmente vía el Reglamento de Empaques y Residuos de Empaques (PPWR)— convierte el contenido reciclado en una variable de especificación activa. El comprador que negocia volumen de PCR hoy tiene más opciones de precio y disponibilidad que el que ingrese al mercado cuando los mandatos sean exigibles.
Transparencia en etiquetado como cláusula de contrato. Si el 80% del mercado pide claridad sobre reciclaje, el proveedor que no puede entregar datos verificables de reciclabilidad por región expone a la marca compradora a riesgo de comunicación. Incluir requerimientos de certificación o prueba de reciclabilidad en las condiciones de la RFQ deja de ser opcional.
Perspectiva a futuro
Si la tendencia documentada por AECOC se consolida, tres frentes merecen seguimiento activo en los próximos doce meses.
Primero, la correlación entre percepción de empaque y elasticidad de precio. El barómetro señala que el 26% prefiere marcas sostenibles cuando mantienen precios similares. Si ese porcentaje crece —o si el diferencial de precio tolerado se amplía— los compradores tendrán más margen para justificar el sobrecosto de PCR o de sustratos mono-material ante sus directorios.
Segundo, la velocidad de adopción de mono-material en flexibles. La industria de envases flexibles está en transición activa hacia estructuras PE-PE y PP-PP con propiedades de barrera suficientes para alimentos perecederos. La disponibilidad de capacidad calificada por proveedor es todavía un cuello de botella. El comprador que mapea esa capacidad hoy gana posición cuando la demanda escale.
Tercero, la convergencia entre exigencia del consumidor y marco regulatorio EPR. Los esquemas de Responsabilidad Extendida del Productor en Europa y en mercados latinoamericanos están definiendo tarifas diferenciadas según reciclabilidad del material. Lo que hoy es riesgo reputacional se convierte en costo directo si la tarifa EPR del sustrato seleccionado es más alta por no cumplir criterios de diseño para el reciclaje.
Lo que aun es incierto
El barómetro de AECOC no especifica la metodología de muestreo ni la distribución geográfica de los encuestados más allá de una referencia implícita al mercado español o europeo. Aplicar estas cifras directamente a operaciones en Latinoamérica, Norteamérica o Asia requiere validación local: el comportamiento declarado de compra varía significativamente por nivel de ingreso, disponibilidad de infraestructura de reciclaje y madurez regulatoria.
Tampoco está confirmado si la conducta declarada (“dejé de comprar”) corresponde a comportamiento real sostenido o a un evento puntual. La distancia entre intención y acción es documentada en investigación de comportamiento del consumidor: el propio barómetro señala que solo el 37% encuentra fácil mantener un estilo de vida sostenible, lo que sugiere que el consumidor promedio no actúa con consistencia sobre sus preferencias declaradas.
Finalmente, el estudio no desagrega por categoría de producto. La exposición de un comprador de empaques de alimentos frescos es distinta a la de uno que gestiona envases de cuidado personal o de e-commerce. La calibración del riesgo requiere datos de categoría, no solo datos agregados.
Una pregunta para tu equipo
¿Qué porcentaje de tu portafolio activo de empaques podría pasar hoy una prueba de reciclabilidad verificable y comunicarla al consumidor sin riesgo de cuestionamiento, y cuánto tiempo tomaría calificar alternativas para los sustratos que no la pasan?
Fuentes
- Expoknews — El 40% de los consumidores evita productos con envases que considera poco sostenibles (Link)
