Las autoridades de Dosquebradas, municipio industrial en expansión del departamento de Risaralda en Colombia, advirtieron a los residentes que dejen de comprar y consumir dos marcas populares de leche en polvo entera tras descubrimientos renovados de lotes falsificados en tiendas del barrio, a pesar de una alerta nacional emitida por Invima el 9 de diciembre que advierte que los productos falsos podrían comprometer la salud pública.

Menos de un mes después de que el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) confirmara la falsificación de “Leche en Polvo Entera Fortificada con Vitaminas A y D3” vendida bajo la marca Induleche, inspectores locales de inocuidad alimentaria reportan haber encontrado también paquetes fraudulentos de Proleche a la venta. Los funcionarios ahora realizan inspecciones sorpresa, confiscando mercancía sospechosa e instando a los dueños de tiendas a verificar sus proveedores o enfrentar sanciones.

En Dosquebradas, los consumidores dependen en gran medida de la leche en polvo para bebidas del desayuno, repostería y alimentación infantil. Los funcionarios temen que sin una acción rápida, los productos adulterados, cuyo origen y condiciones de manejo permanecen desconocidos, puedan llegar a grupos vulnerables como niños y adultos mayores.

En una entrevista difundida por el Programa de Alimentos y Bebidas Alcohólicas de la Secretaría de Salud municipal, la especialista técnica Diana Fernández Quitián vinculó el hallazgo con la alerta de salud No. 415-2025, que cataloga incidentes recientes de falsificación de productos lácteos básicos. “Hemos verificado que el empaque, los códigos de lote e incluso el idioma impreso en estos productos no coinciden con las especificaciones registradas ante Invima”, reportó Fernández.

La alerta surge del boletín de diciembre de Invima, en el cual la agencia reveló haber “identificado la falsificación” de leche en polvo entera fortificada Induleche y advirtió que los lotes fraudulentos “no cumplen con los estándares sanitarios vigentes, presentan información engañosa y no ofrecen garantías de calidad o inocuidad, representando un riesgo para la salud” Invima. A los minoristas de todo el país se les instruyó retirar la leche de los estantes e informar a las autoridades sobre cualquier lote sospechoso.

Lo que encontraron los inspectores en Dosquebradas

Según el informe oficial municipal, dos líneas separadas de bienes falsificados están en circulación:

• Leche en polvo entera Proleche, sobres de 380 gramos supuestamente “enriquecida con Vitaminas A y D”, con número de lote CE09GE18.
• Leche en polvo entera Induleche, bolsas de 800 gramos “fortificada con Vitaminas A y D3”.

En ambos casos, los especialistas observaron defectos reveladores. El sobre Proleche reemplaza la palabra “FORTIFICADA” con “ADICIONADA”, utiliza un formato de registro sanitario desactualizado e imprime datos de lote y vencimiento en un color y fuente diferentes del inventario legítimo. El falsificado Induleche muestra tipografía alterada, película plástica de menor espesor, errores ortográficos y sellos de calor irregulares.

Esas inconsistencias fueron detectadas inicialmente por los titulares legítimos del registro, quienes alertaron a Invima y a los funcionarios locales. Las pruebas de laboratorio posteriores aún no se han divulgado públicamente, pero la declaración nacional de Invima enfatiza que los polvos de leche no verificados pueden contener contaminantes microbiológicos, rellenos de valor nutricional inferior o alérgenos no revelados en la etiqueta, cualquiera de los cuales puede causar enfermedades.

Orientación oficial al público

La Secretaría de Salud de Dosquebradas ha establecido cuatro recomendaciones inmediatas:

  1. Abstenerse de comprar, distribuir o consumir leche Proleche lote CE09GE18 o cualquier polvo Induleche sin procedencia confiable.
  2. Inspeccionar paquetes en busca de tonos de color inusuales, errores ortográficos, impresión borrosa o sellos sospechosos antes del pago.
  3. Reportar contenedores sospechosos a la línea de salud municipal o al portal “Noti-SICA” de Invima.
  4. Conservar recibos de compra para facilitar posibles retiros del mercado y procesos de reembolso.

Los inspectores realizan visitas sin previo aviso a mayoristas, tiendas de barrio y cadenas de supermercados. Si se identifica existencia falsificada, las autoridades la confiscarán y pueden imponer sanciones administrativas. “Nuestra prioridad es prevenir la exposición”, señaló Fernández, destacando que la leche en polvo se usa ampliamente para reconstituir bebidas para niños. “Cuando el origen del producto es desconocido, no podemos garantizar que esté libre de patógenos como Salmonella o E. coli”.

Preocupación nacional más amplia

La alerta de diciembre de Invima marcó el segundo escándalo importante de falsificación de productos lácteos en Colombia este año. La agencia subrayó que el lote falsificado de Induleche “no proporciona garantías de calidad e inocuidad” y podría socavar la confianza del consumidor en alimentos fortificados Invima. Grupos de la industria láctea han respaldado la advertencia, enfatizando que la falsificación no solo amenaza la salud sino que también erosiona las reputaciones de marca y aumenta los costos de producción a medida que las empresas invierten en características de seguridad más sofisticadas.

La Asociación Colombiana de Tecnólogos de Alimentos, mientras acogía favorablemente la reacción rápida de los inspectores locales, instó a una vigilancia fronteriza más fuerte para frenar la entrada de leche en polvo no registrada desde países vecinos. “Una vez que un lote falsificado se infiltra en los canales de distribución informal, puede propagarse rápidamente a áreas rurales donde la supervisión es limitada”, dijo la asociación en una declaración en respuesta al boletín de Invima.

Contexto: un cambio regulatorio paralelo

Mientras los funcionarios perseguían leche en polvo falsificada, Invima emitió otro aviso de interés regulatorio. El 6 de enero, tras una revisión técnica, la agencia determinó que los cepillos de dientes ordinarios manuales y eléctricos ya no requieren registro sanitario para ser comercializados en Colombia. Solo los modelos ultrasónicos o radiofrecuentes dirigidos a la remoción profesional de placa retienen la designación de “dispositivo médico” y por lo tanto deben estar registrados.

Para los minoristas locales, el cambio simplifica la logística y podría reducir los precios, aunque los expertos en salud advierten que la fácil entrada al mercado subraya la necesidad de una educación del consumidor vigilante, consejo que refleja la advertencia de leche en polvo. En ambos casos, las autoridades enfatizan que la integridad del empaque y el etiquetado preciso son pilares de la protección de la salud pública.

Posibles consecuencias y próximos pasos

La preocupación inmediata para Dosquebradas es la enfermedad transmitida por alimentos aguda. La leche en polvo destinada al consumo directo debe cumplir con estándares microbiológicos rigurosos; los fabricantes sin escrúpulos pueden omitir la pasteurización o sustituir ingredientes más baratos. Los pediatras señalan que en los bebés, patógenos como Cronobacter sakazakii pueden causar meningitis severa.

Económicamente, los bienes falsificados distorsionan la competencia. Los productores legítimos pagan por la fortificación, las pruebas de calidad y el cumplimiento regulatorio, mientras que los falsificadores externalizan esos costos. La base de datos de Invima muestra que Colombia importó más de 25,000 toneladas de ingredientes lácteos el año pasado, y las autoridades sospechan que una parte puede haber sido desviada a reempaque ilícito.

En el frente de aplicación de la ley, Invima puede imponer multas y ordenar el cierre de plantas, pero la persecución a menudo requiere coordinación con la fiscalía y la policía para rastrear cadenas de suministro. En el aviso del 9 de diciembre, la agencia pidió a los ciudadanos que compartan facturas de venta, fotografías o datos de distribuidores vinculados a los paquetes falsos de Induleche. Esa información, una vez agregada, podría señalar almacenes o rutas transfronterizas.

Análisis: lecciones para consumidores y reguladores

La reaparición de leche en polvo falsificada solo semanas después de una alerta nacional destaca una brecha persistente entre los avisos centrales y lo que sucede sobre el terreno. Los municipios rurales y periurbanos como Dosquebradas pueden convertirse en campos de prueba para falsificadores que apuestan a que la aplicación de la ley será lenta. El caso también ilustra los límites de confiar únicamente en señales visuales; algunas copias son lo suficientemente sofisticadas para pasar una inspección casual.

Los expertos argumentan que una red de seguridad alimentaria más resiliente combinará trazabilidad digital más fuerte, pruebas periódicas de ADN o isótopos para confirmar el origen del producto y aplicaciones orientadas al consumidor que verifiquen códigos de barras o números de lote en tiempo real. El éxito reciente de Invima con registros de dispositivos médicos codificados con QR podría servir como modelo para el sector lácteo.

Por ahora, la vigilancia pública sigue siendo la primera línea de defensa. Los funcionarios de Dosquebradas planean talleres comunitarios y campañas en redes sociales para enseñar a los residentes cómo leer registros sanitarios y reconocer hologramas genuinos. Si la redada coordinada contra leche en polvo falsificada tiene éxito, podría convertirse en un modelo para otros municipios colombianos que enfrentan desafíos similares, desde alcohol ilícito hasta aceite de cocina adulterado.

En última instancia, el episodio refuerza una verdad simple: en un mercado donde alimentos básicos funcionan como objetivos lucrativos para el fraude, la responsabilidad compartida entre productores, reguladores, minoristas y consumidores no es opcional, es el precio de la seguridad en cada mesa de desayuno.

Fuentes

  • https://invima.gov.co/blog/sala-de-prensa-13/invima-alerta-sobre-la-comercializacion-de-leche-en-polvo-falsificada-208