Ambos casos comparten una lógica central: el desperdicio de materiales se gestiona como defecto corregible, no como externalidad inevitable

Enfoque de decision

En 2025, Amazon reportó haber evitado la compra de 120 millones de palés de madera —85 millones en 2024 y 35 millones adicionales en 2025— al sustituirlos por palés de plástico reutilizable para transporte interno. En paralelo, aplicó inteligencia artificial en almacenes para detectar daños antes del despacho, lo que según la empresa redujo en 21% el porcentaje de artículos dañados ese año. Coach, por su parte, reportó que su colección Alter/Ego —fabricada con restos de producción de dos de sus bolsos icónicos— generó una huella de carbono 59% menor que productos equivalentes en su año fiscal 2025.

La señal operativa para compradores de empaques no está en los titulares de sostenibilidad: está en que dos compañías con modelos radicalmente distintos han comenzado a presentar el desperdicio de empaque como un indicador de desempeño medible, vinculado a ahorro real y ventaja competitiva.

Resumen en 90 segundos

En el cierre de la semana, amazon y Coach han convertido la economía circular en métrica operativa interna. Amazon eliminó 120 millones de palés desechables en dos años y atribuyó a la inteligencia artificial una reducción del 21% en artículos dañados durante 2025. Coach integró restos de producción en colecciones comerciales y su programa de reventa superó las 13,800 unidades vendidas ese mismo año. Ambos casos comparten una lógica central: el desperdicio de materiales se gestiona como defecto corregible, no como externalidad inevitable.

Que esta pasando realmente?

Durante años, la circularidad fue financiada como comunicación corporativa: relevante para el reporte de sostenibilidad, invisible en el presupuesto de procurement. Lo que cambia en estos casos es la mecánica interna: ambas compañías reportan haber construido indicadores que conectan material recuperado o reutilizado con ingresos, ahorros o mejoras de proceso verificables.

En Amazon, el marco conceptual es explícito: el residuo es un defecto operativo, no un impacto ambiental a compensar. Eso convierte la auditoría de residuos de empaque en una herramienta de productividad. La sustitución de palés de madera desechables —que además requerían film retráctil de un solo uso— por palés de plástico reutilizable ilustra cómo una decisión de formato puede escalar hasta eliminar 120 millones de unidades de demanda acumulada en dos años, reduciendo simultáneamente la necesidad de material de amarre.

En Coach, la métrica es igualmente precisa: el equipo analiza el esfuerzo necesario para desmontar un producto versus el valor recuperable de sus materiales. Cuando el costo de desmontaje supera el valor del material, el modelo circular no escala. Esa lógica tiene un paralelo directo en las decisiones de especificación de empaque: el packaging mono-material o desmontable tiene valor de recuperación; el multilayer con barreras difíciles de separar, no. La empresa reporta que aproximadamente el 80% del trabajo de su equipo de sostenibilidad se concentra en principios de diseño circular, lo que indica que esta métrica ya gobierna el flujo principal del trabajo de desarrollo, no un proyecto lateral.

Por que importa para Compradores de Empaques

El efecto más directo es de expectativa de mercado. Cuando Amazon escala una decisión de empaque reutilizable a 120 millones de unidades en dos años, esa decisión reorganiza la demanda de proveedores y señala qué formatos seguirán siendo aprovisionables a largo plazo. Para un comprador que evalúa si justifica el cambio de empaque desechable a formato reutilizable, el argumento ya no es ambiental: el retorno del cambio fue demostrado a escala industrial.

El segundo impacto es regulatorio-financiero. Coach señaló que los productos revendidos no están sujetos a aranceles bajo el entorno actual de importaciones en EE.UU. Ese dato es relevante para compradores que trabajan con proveedores offshore de empaques: la trazabilidad del contenido reciclado o recuperado puede convertirse en un factor de costo aduanero, no solo de cumplimiento de metas de PCR.

El tercer impacto es de calificación de proveedores. Si la circularidad empieza a cotizarse como KPI en las principales cadenas de abastecimiento, los proveedores de empaque que ofrezcan métricas verificables de contenido recuperado, desmontabilidad o reducción de carbono tendrán ventaja en los procesos de selección. Compradores que incorporen esas métricas en sus RFQ ahora construyen capacidad de calificación antes de que se vuelvan requisito contractual obligatorio.

Perspectiva a futuro

Tres frentes merecen seguimiento activo. El primero es la adopción de la lógica “residuo igual a defecto” por parte de operadores logísticos y minoristas de escala media. Si las grandes cadenas formalizan esta métrica en contratos con proveedores de embalaje secundario y terciario, los requisitos de especificación cambiarán más rápido de lo que los ciclos de desarrollo de producto permiten reaccionar.

El segundo frente es la convergencia entre diseño para desmontaje y criterios de compra en FMCG. Si los equipos de packaging engineering replican la proporción reportada por Coach —80% del esfuerzo orientado a circularidad— el comprador que no tenga proveedores calificados para empaques con valor de recuperación verificable llegará tarde al proceso de innovación de sus propios clientes internos.

El tercer frente es el efecto arancelario sobre materiales con contenido recuperado. La ventaja que Coach identifica en los productos revendidos podría extenderse a empaques con contenido PCR o fabricados localmente como sustituto de importaciones, dependiendo de cómo evolucionen las políticas comerciales en los mercados relevantes.

Lo que aun es incierto

Los datos reportados provienen de fuentes corporativas sin verificación independiente publicada a la fecha de este artículo. No está confirmado si la reducción del 21% en daños de Amazon aplica a categorías específicas de empaque o al total de su operación de almacén, ni bajo qué metodología exacta se calculó la huella de carbono 59% menor de la colección Alter/Ego. Las cifras de palés evitados tampoco han sido auditadas externamente, lo que limita su uso directo como benchmark sectorial. La ventaja arancelaria sobre productos revendidos depende del régimen vigente en EE.UU., sujeto a cambios sin previo aviso, y no está claro si se extendería a materiales o componentes de empaque con contenido recuperado importados por terceros.

Una pregunta para tu equipo

¿Cuántos de los empaques en tu portafolio actual tienen una métrica asignada de valor recuperable al final de su vida útil, y cuántos proveedores podrían certificar esa cifra si se les solicitara en el próximo proceso de negociación?

Fuentes

  • Expoknews — Así convierten Coach y Amazon la reutilización y el reciclaje en una estrategia de negocio (Link)