El Partido Verde sostiene que muchos plásticos de corta vida útil son desechados inmediatamente tras abrir un pedido, sin posibilidad de recuperación
El punto de quiebre
Durante años, el auge del comercio electrónico operó sin regulación específica sobre los materiales de embalaje que llegan a los hogares. Eso está comenzando a cambiar en la Ciudad de México. El Partido Verde en el Congreso local presentó en julio de 2026 una iniciativa que busca restringir el uso de bolsas, envolturas y embalajes de plástico de un solo uso en las entregas realizadas por plataformas digitales. El argumento central del legislador Jesús Sesma Suárez es que cada paquete entregado representa una oportunidad —no aprovechada— para reducir residuos que terminan en rellenos sanitarios, barrancas y ríos.
La propuesta no es un decreto ni una norma vigente: es una iniciativa en proceso legislativo. Para quienes compran empaques para canales de distribución digital o para operadores logísticos que atienden marketplaces, el momento para leer la señal es ahora, antes de que la regulación tenga dientes.
Donde se acelero el cambio
El diagnóstico detrás de la iniciativa es directo: el incremento de las compras en línea ha multiplicado el volumen de residuos de embalaje domiciliario, y una parte significativa de esos materiales no tiene viabilidad real de reciclaje en la infraestructura actual. El Partido Verde sostiene que muchos plásticos de corta vida útil son desechados inmediatamente tras abrir un pedido, sin posibilidad de recuperación.
La iniciativa propone que las empresas migren de forma gradual hacia materiales reciclables, reutilizables o compostables, y que reduzcan el uso de empaques que no sean indispensables para proteger el producto durante el traslado. La propuesta no prohíbe empaques de protección estructuralmente necesarios; apunta al sobreembalaje y a los plásticos de un solo uso que no cumplen una función técnica insustituible.
El alcance también incluye a empresas del sector logístico, no solo a las plataformas digitales. La obligación potencial se distribuye en la cadena: quien provee el embalaje, quien lo usa y quien opera la entrega.
Donde golpea esto a Compradores de Empaques
Para un comprador de empaques que surte a operadores de e-commerce o a empresas con canal digital relevante en CDMX, esta propuesta activa al menos tres decisiones que conviene revisar ahora.
Especificación de materiales. Si el portafolio actual incluye bolsas de polietileno de baja densidad (LDPE) o envolturas multicapa no reciclables destinadas a envíos de última milla en la Ciudad de México, esos sustratos quedarían directamente en el radar regulatorio de ser aprobada la iniciativa. El momento de iniciar la calificación de alternativas —papel kraft, mailers de papel, films mono-material reciclables, empaques compostables certificados— es antes de que la norma defina plazos.
Negociación con proveedores. Una transición hacia materiales reciclables o compostables no se ejecuta en un ciclo de compra. Requiere especificación con R&D, validación de desempeño de barrera y, en muchos casos, ajuste de MOQ y tooling. Si la iniciativa avanza, los plazos de implementación que fije el reglamento serán el dato crítico; negociar condiciones de flexibilidad con proveedores actuales antes de que ese plazo sea público da margen de maniobra.
Costo diferencial. Los materiales compostables certificados y los films mono-material con propiedades de barrera equivalentes a los multicapa convencionales mantienen en general un diferencial de precio positivo frente al plástico estándar. La iniciativa no contempla incentivos económicos explícitos para las empresas que adopten alternativas, lo que significa que el costo de la transición recae en la cadena comercial y el comprador de empaques será el primer punto de presión presupuestaria.
Que aun podria cambiar la lectura
La iniciativa no ha sido aprobada. No existe aún texto de ley vigente, reglamento con definiciones técnicas ni plazos de implementación establecidos. Eso deja abiertas varias variables que pueden modificar sustancialmente el impacto operativo.
No está definido qué materiales quedarían explícitamente prohibidos versus restringidos, ni si la norma incluiría umbrales por volumen de envíos o categoría de producto. Tampoco hay claridad sobre si aplicaría a empresas con sede fuera de CDMX que realizan entregas en la ciudad, lo cual es relevante para operadores nacionales con distribución centralizada.
El ritmo legislativo en el Congreso de la Ciudad de México añade incertidumbre sobre el calendario: una iniciativa puede tardar meses en dictaminarse o quedar detenida en comisiones. La presión política hacia regulación de residuos de e-commerce, sin embargo, no es exclusiva de este proyecto; es parte de una tendencia regulatoria con antecedentes en la propia CDMX —restricción de bolsas de plástico— y en otras jurisdicciones de México.
La pregunta que esto deja a tu equipo
¿Cuánto del volumen de empaques que actualmente compramos para envíos en Ciudad de México está compuesto por plásticos de un solo uso que no superarían el escrutinio de esta propuesta, y tenemos identificadas alternativas calificadas para sustituirlos antes de que un plazo regulatorio nos lo exija?
Fuentes
- Radioformula — Van contra el plástico en compras por internet: proponen cambiar empaques en la CDMX (Link)
