Un punto que emergió con claridad en el congreso: la ingeniería de empaque está siendo convocada como parte de la solución
Enfoque de decisión
Si tu portafolio incluye empaques para productos que requieren temperatura controlada — ya sea alimentos perecederos o productos farmacéuticos — la brecha de infraestructura de cadena fría en México debería estar en tu radar como variable de especificación, no solo de logística.
Resumen en 90 segundos
Esta semana, según datos presentados en el XVII Congreso Cadena Fría, México opera con una capacidad de cámaras frigoríficas significativamente menor que Estados Unidos, citándose 15 millones frente a 130 millones de metros cúbicos, aunque estas cifras deben considerarse como referencia sectorial. El costo logístico de la cadena fría representa entre el 15 y el 20% del costo total del producto. Los sectores de alimentos (70%) y farmacéutico (20%) concentran la mayor demanda de este tipo de logística en el país. En ese contexto, la industria está empujando hacia empaques con mayor ingeniería térmica capaces de mantener temperatura hasta por 48 horas sin necesidad de cadena activa.
¿Qué está pasando realmente?
En el XVII Congreso Cadena Fría, organizado por Global Training Center, los especialistas del sector señalaron una brecha estructural que no es nueva pero sigue sin cerrarse: según reportes del congreso, México opera con apenas el 11% de la capacidad de almacenamiento en frío que tiene Estados Unidos, aunque esta cifra carece de fuente primaria verificable y debe considerarse como un dato referencial. Esta diferencia, según los panelistas, presiona a los operadores logísticos a maximizar la utilización de cada unidad de transporte y cada pallet, combinando productos congelados, refrigerados y secos en un mismo espacio.
Un punto que emergió con claridad en el congreso: la ingeniería de empaque está siendo convocada como parte de la solución. Se menciona como tendencia emergente el desarrollo de empaques capaces de mantener la temperatura requerida hasta por 48 horas en tránsito, lo que podría desplazar parte de la carga de la infraestructura activa hacia el empaque, aunque esta no es aún norma ni estándar adoptado de manera generalizada.
Arturo Frías, CEO de Global Training Center, también identificó como tendencias activas el uso de dashboards de trazabilidad, tecnologías de monitoreo de transporte e inteligencia artificial, así como la integración de categorías y mayor mix de SKUs por pallet para reducir costos por unidad.
¿Por qué importa para Compradores de Empaques?
Tres implicaciones directas para quienes compran empaques en los sectores alimentos y farmacéutico:
1. El empaque como sustituto parcial de infraestructura. Si la red frigorífica es insuficiente, la cadena de suministro recurre a empaques con mayor capacidad de aislamiento térmico pasivo. Eso implica especificaciones distintas, materiales con mayor costo y, en muchos casos, mayor peso o volumen por unidad. El comprador que no está en esa conversación llega tarde a la negociación.
2. Presión de costo concentrada en dos sectores. Con el 90% de la demanda de cadena fría concentrada en alimentos y farmacéutica, cualquier aumento en el costo logístico — que ya representa entre el 15 y el 20% del costo total del producto — se traslada rápidamente hacia las categorías donde operan la mayoría de los compradores de empaques industriales en México.
3. Cambios en requerimientos de especificación no siempre llegan por el canal formal. La tendencia hacia mayor mix de productos por pallet y mayor densidad de carga puede forzar cambios en el empaque secundario y terciario (resistencia a compresión, estabilidad a temperatura) que llegan al comprador como solicitudes de última hora desde logística o producción.
Perspectiva a futuro
La dirección está clara aunque la velocidad es incierta: el sector espera un crecimiento sostenido impulsado por alimentos, farmacéutica y exportaciones, con generadores de carga desarrollando capacidades logísticas propias. Si esa tendencia se consolida, los requerimientos de empaque en cadena fría en México podrían volverse más exigentes y más específicos por cliente, lo que reduce el margen de estandarización y eleva los costos de desarrollo.
La adopción de tecnologías de monitoreo y trazabilidad también podría derivar en requerimientos de compatibilidad del empaque con sensores o etiquetas inteligentes, una variable que conviene explorar con los equipos de R&D antes de que llegue como condición de contrato.
Movimientos de pares
Empresas en el sector logístico como Schnellecke Logistics ya están operando con la lógica de integrar múltiples categorías de temperatura en un mismo almacén. Aunque esto no es una decisión de empaque directamente, el upstream impacta: un mismo empaque secundario puede terminar compartiendo espacio con productos a temperatura muy diferente, lo que eleva las exigencias de barrera y estabilidad estructural.
Lo que aún es incierto
- Las cifras de capacidad frigorífica citadas en el congreso carecen de atribución a una fuente primaria verificable. Deben tratarse como referencia sectorial, no como estadística oficial.
- No existe en la cobertura del evento información sobre inversión planificada en infraestructura de cadena fría en México ni plazos de cierre de brecha.
- Los empaques con capacidad de 48 horas de autonomía térmica fueron mencionados como tendencia emergente, no como estándar adoptado. No se especificaron materiales, costos ni proveedores.
- No se abordó el impacto de regulación ambiental (EPR) sobre empaques térmicos de alto contenido de materiales compuestos o multilaminados, que suelen ser difíciles de reciclar.
Una pregunta para tu equipo
¿Tus especificaciones actuales de empaque secundario y terciario contemplan los requisitos de resistencia térmica y estructural que demanda una cadena fría con alta ocupación mixta por pallet, o esas condiciones están siendo absorbidas en silencio por logística sin pasar por un cambio formal de spec?
Fuentes
- Tyt — Retos y tendencias, en el centro del XVII Congreso Cadena Fría | Revista TyT (Link)
