El 18 de noviembre de 2025, la marca colombiana de arroz Arroz Zulia presentó una bolsa que reemplaza una parte significativa del plástico convencional con película de carbonato de calcio “piedra”, el primer empaque de este tipo para un alimento básico en el país. Producida por su empresa matriz Coagronorte en su planta en Cúcuta y desarrollada junto con la firma estadounidense de materiales sostenibles OKEANOS, el nuevo empaque busca reducir los residuos plásticos y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero durante todo el ciclo de vida del producto, según un anuncio difundido por el desk empresarial de Caracol Radio Caracol.

El lanzamiento posiciona a Arroz Zulia como pionera en la búsqueda de soluciones de empaque de menor impacto en América Latina. Al adoptar un compuesto que fusiona resina plástica con piedra natural pulverizada, la compañía demuestra su intención de reducir su huella de carbono mientras atrae a consumidores cada vez más conscientes del medio ambiente, que demandan pruebas de cambio real, no solo promesas.

El carbonato de calcio—esencialmente piedra caliza molida—ahora sustituye una parte importante del polímero derivado de combustibles fósiles que se usaba previamente en cada bolsa de dos kilogramos. Coagronorte señala que el mineral proviene de canteras en Guarne, Antioquia, donde se muele e integra en la película flexible. Dado que la roca es inerte y abundante, su presencia reduce el volumen de plástico virgen requerido y, por peso, la intensidad de carbono de cada empaque, indicaron los socios a Caracol.

OKEANOS, cuya tecnología “Made From Stone” ya ha aparecido en cubiertos desechables y bolsas de compras en otros países, suministró la formulación. El convertidor local Plasmar adaptó sus líneas de extrusión para transformar el material híbrido en película delgada y resistente a perforaciones, compatible con las máquinas de empaque existentes. Los ejecutivos de Coagronorte afirmaron que el cambio requirió meses de pruebas para asegurar que la nueva bolsa protegiera el grano contra la humedad y el deterioro durante el transporte.

Más allá de la sustitución de materiales, la compañía destaca tres beneficios ambientales inmediatos. Primero, estima una reducción “sustancial” en las emisiones de CO₂ durante la producción, ya que el carbonato de calcio no proviene del petróleo ni requiere la polimerización a alta temperatura de monómeros plásticos. Segundo, la bolsa reduce el contenido de plástico, aliviando la presión sobre los sistemas de recolección municipales en ciudades donde las tasas de reciclaje rondan en un dígito. Tercero, la capa mineral proporciona mayor opacidad y rigidez al empaque, permitiendo calibres ligeramente más delgados sin sacrificar resistencia.

El movimiento de Arroz Zulia llega cuando Colombia revisa los plásticos de un solo uso bajo la Ley 2232 de 2022. Esa legislación prohíbe artículos difíciles de reciclar como revolvedores y confeti a partir de 2027 e impone objetivos graduales en categorías más amplias. Aunque el empaque flexible para alimentos aún no figura en la lista de prohibiciones, minoristas y ONG han presionado a los propietarios de marcas para actuar por adelantado, argumentando que los residuos posconsumo siguen abrumados por películas multicapa. Al introducir una solución que funciona en equipos existentes, Coagronorte espera demostrar que ya existen alternativas rentables para productos básicos de alto volumen.

La jefa de sostenibilidad de la compañía enfatizó la lógica comercial en declaraciones a medios locales: más de la mitad de los consumidores colombianos ahora clasifican las credenciales ambientales entre sus tres principales criterios de compra, y cerca de una cuarta parte dice estar dispuesta a pagar una pequeña prima por empaques más verdes. Para una marca que ha abastecido cocinas durante más de cinco décadas, no innovar significaría riesgo de pérdida de relevancia.

Los socios técnicos también subrayan ambiciones de circularidad. Como la película de carbonato de calcio sigue siendo termoplástica, puede triturarse y re-extruirse con otros flujos de polietileno donde la infraestructura lo permite, aunque requiere manejo especializado para considerar el contenido mineral. OKEANOS afirma que su formulación es compatible con la mayoría de plantas de reciclaje mecánico que actualmente procesan mulch agrícola o bolsas de detergente, ofreciendo una vía—aunque incipiente—para cerrar el ciclo.

Coagronorte tiene la intención de desplegar la bolsa a base de piedra en todo su portafolio de Arroz Zulia para mediados de 2026, cronograma que requiere convertir aproximadamente 600 toneladas de material de empaque anual. La producción inicial se dirigirá a las presentaciones insignia de 1, 2 y 5 kilogramos vendidas en todo el país a través de cadenas de supermercados y tiendas de barrio. Según el reportaje de Caracol, pruebas de consumidor tempranas en Bogotá y Medellín no mostraron diferencia perceptible en apariencia, tacto o desempeño al cocinar, abordando una de las principales barreras para la adopción: el riesgo percibido para la calidad del alimento.

Los observadores de la industria ven implicaciones más amplias. Si un producto básico como el arroz—donde los márgenes son ajustados y la competencia feroz—puede absorber el cambio, otros alimentos básicos como frijoles, azúcar y pasta podrían seguir. Además, el escalamiento exitoso podría alentar a proveedores de resina a licenciar tecnología similar, amplificando el beneficio ambiental más allá de una sola marca.

Análisis: La iniciativa ilustra cómo ajustes de diseño incremental pueden impulsar cambio a nivel del sistema. Aunque la nueva bolsa no es compostable ni una solución definitiva para la contaminación plástica, reduce dos problemas interconectados: la dependencia de petroquímicos vírgenes y el impacto climático de productos cotidianos. Los críticos pueden cuestionar si los plásticos rellenos de minerales distraen de reformas más profundas como la reutilización o las compras a granel. Sin embargo, en mercados donde la infraestructura y los hábitos de consumo aún favorecen formatos de un solo uso, reducir la intensidad de carbono del material representa un paso pragmático.

Para los compradores colombianos, la bolsa infusionada con piedra transforma una conversación abstracta sobre emisiones en algo tangible que pueden sostener. Cada vez que una unidad sale del estante, la decisión reafirma la demanda de opciones de menor impacto, empujando a los competidores a responder. Los legisladores, mientras tanto, obtienen un ejemplo del mundo real que demuestra que las regulaciones pueden estimular la innovación en lugar de sofocarlo—un dato útil mientras el país prepara la próxima ola de decretos de economía circular.

Si la apuesta de Arroz Zulia rinde frutos financieros dependerá de los precios de la resina, las eficiencias de escala y la adopción por los consumidores. Lo que resulta claro es que Coagronorte ha dejado una marca: la sostenibilidad ya no es un proyecto secundario sino un impulsor comercial central, y la humilde bolsa de arroz puede jugar un papel desproporcionadamente importante en la transición.

Fuentes

  • https://caracol.com.co/2025/11/18/conozca-el-nuevo-empaque-innovador-de-arroz-zulia-esta-hecho-de-piedra/